China es hoy una de las naciones más poderosas del planeta. Lo fue antaño, pero nuestra visión occidental no nos permitió valorar sus proezas. Esa cultura ancestral descubrió el mundo antes de que el mundo sepa de ellos. 70 años antes de que Colón “descubriera América” las costas de este continente fueron recorridas por expediciones chinas. Habrían sido los primeros en llegar a la Patagonia y en pisar las Islas Malvinas. Si fue así, Argentina le debe un lugar en su historia.
Es la primera economía de América Latina, la segunda de América y la octava mundial. Con 200 millones de habitantes exporta por más de 200 mil millones de dólares y está entre los 20 países de mayor comercio internacional. $200.000 millones en reservas grantizan su estabilidad monetaria y la crisis mundial no lo afectó, al contrario, le permitió asomarse entre las potencias del mundo como un lugar seguro para la inversión y el desarrollo. Ató a los países vecinos a su propia economía y hoy dependemos de él para sostener muchos rubros productivos. Sin embargo no deja de ser parte del tercer mundo, de esa latinoamérica despojada y explotada. Brasil no se mira al espejo, levanta su mentón con altanería e intenta establecer los criterios para toda la región.
Miles de años trasladas de boca en boca rebotan en este siglo XXI lleno de desidia, avaricia, maldad y egoismo. Como tantas otras enseñanzas no están en el olvido, pero si en el descuido. Todos sabemos esas reglas ancestrales, pero evitamos cumplirlas con el rigor que merecen. No somos mejores que nuestros ancestros, perdimos la oportunidad de superarlos.
Los “okupas” recuerdan al movimiento hippies del ‘60 y a los punks de los ´80, con ingredientes anarquistas. Es una tribu urbana que se caracteriza por hacer uso de casas desocupadas, instalando allí su modo de vida. Los okupas piensan en un mundo igualitario, recortando el excedente inmobiliario de algunos para favorecer a los que menos tienen. “Cuando vivir es un lujo, okupar es un derecho”, aseguran con cierta verdad, pero no siempre afectan al poderoso sino al vecino común, al que tiene una propiedad desocupada y debe enfrentar un problema para desalojar a los intrusos. ¿Usurpadores o idealistas?.
Un proyecto militar norteamericano utiliza ondas de radiofrecuencia cuyas consecuencias serían increíbles: modificar el clima, generar terremotos, interrumpir comunicaciones radioeléctricas y perturbar la mente humana. Si todo esto sería posible, el control del mundo estaría al alcance de la mano. El reciente terremoto de Haití que habría provocado 200 mil víctimas es visto por algunos como el resultado de dichos experimentos, pero no es posible confirmarlo. Las fuentes de información y desinformación distorsionan la verdad sobre H.A.A.R.P.(High Frequency Active Auroral Research Program o en español Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia) cuyas instalaciones en Alaska, Estados Unidos, despiertan suspicacias.
¿Qué pasaría si el combustible de nuestros autos fuese solo agua, sin cambiar el motor? Stanley Meyer inventó un sistema que utilizaba agua como combustible en un motor de explosión interna convencional, pero apareció muerto y su invento habría desaparecido. Esta es su historia oficial y extraoficial . ¿Un fraude o un invento peligroso?.
¿Cuantos intereses se esconden detrás del cambio climático?. Quienes lideran la cuestión representan a naciones que poco hacen para liberar al mundo de mayor contaminación, si este representaría el verdadero problema de la humanidad. El debate comienza a mostrar ciertas dudas, las que ponen en riesgo el plan secreto de los ambientalistas más extremistas. Cuando el mundo se preparaba para una de las tantas conferencias mundiales sobre el tema, alguien espió debajo de la alfombra.
El etanol será el sustituto de una parte de la gasolina argentina, en coincidencia con el mundo que comenzó a adoptar esta medida por cuestiones económicas y ambientales. Nuestro gran vecino, Brasil lidera esta tendencia mundial. Se esconden detrás de esta moda grandes intereses, los mismos que detentan el control de petróleo como matríz energética mundial. Pero algunas cosas que no se dicen sobre esta alternativa están acá.
Mi país, Argentina, no logra encontrar su rumbo. Las luchas internas se prolongan desde la época de la independencia y permanecen con otros colores y símbolos. Fuimos una tierra que abrió sus puertas al mundo y hoy descendientes de casi todas las culturas se pliegan a la realidad que les toca. Muchos sueños fueron pisoteados y el país se refundó mil veces tras mil discursos prometedores, pero todo siguió igual o peor. ¿Dónde está la Argentina?.
Me encuentro frecuentemente con individuos que ponen cara de asco cuando se los interroga sobre computadoras u ordenadores. “¡No me interesa eso!, parecen estúpidos frente a una pantalla”, aseguran, e intentan convencernos del bienestar que ofrece el hecho de no tener que depender de un artículo informático. Lo mismo ocurre con los teléfonos móviles o las cámaras digitales… todo lo pasado fue mejor, para ellos. Por ignorancia o arrogancia, algunos se resisten a utilizar tecnología electrónica y se enfrentan a un mundo que no los contiene. Los luditas nos rodean.
¿Que ocurriría si los ciudadanos trabajadores, cumplidores de sus obligaciones fiscales, emprendedores, pensadores de un país mejor e invisibles víctimas de un sistema que no duda en apropiarse de su esfuerzo, decidieran declararse en huelga, no hacer nada ni pagar más impuestos?. Indudablemente el estado argentino caería en pedazos, porque son el combustible de sus enormes recursos, extraído de las capas más laboriosas y menos conflictivas de nuestra sociedad. Leer más…
Saturados de las tiras televisivas de pudientes adolescentes exitosos y de dibujos animados que entretienen sin pensar, los niños argentinos ven la crisis a través de su propia vida familiar. Es allí donde la soledad, las privaciones, el ajuste de gastos, la pérdida de bienes o del mismo trabajo y la inseguridad impactan en los pequeños sin que ninguna política pública considere esa consecuencia inevitable de la recesión y el descuido del estado de bienestar. Es ahí donde nuevamente los grandes se olvidan de los niños. Depresión, tristeza, violencia, adicciones, apatía, desvitalización… efectos sobre niños y adolescentes atacados por la crisis social, política y económica del país.
Hace un cuarto de siglo se debatía en Argentina y en el mundo las propiedades de una droga extraída del veneno de serpientes que contribuía a curar el cáncer, una de las enfermedades de mayor impacto social. La crotoxina no tardó en ser descalificada por el mundo científico, pero retorna de vez en cuando a la actualidad, porque continúa despertando esperanzas cuando sus propiedades terapéuticas son dudosas.
La exclusión y pobreza de las comunidades nativas no son una novedad. Las políticas oficiales han desconocido por años a estos pueblos y en vez de incluirlos, los aislaron. Pero hoy su grito aturde a las instituciones de la república mezclando odios y resentimientos ancestrales. Hoy quieren la tierra por la que transitaron libremente hace más de 500 años. Son los mapuches, una fuerza que inquieta. ¿Les corresponde el enorme territorio que reclaman?. Quizás no, porque eran nómades, porque llegaron a algunos sitios para ocuparlos, porque negociaron un espacio en el pasado pero se subordinaron al Imperio español, porque estamos en el siglo XXI y no podemos retrasar el mundo para aceptarlo. Quizás sí merezcan que se les devuelva su tierra, la que ocupaban antes de la conquista, la que le fue arrebatada por el invasor que luchó por aniquilarlos. Pero aquí están, observados por los servicios de inteligencia de occidente, seducidos por organizaciones armadas populares. ¿Cómo quedarán estas tierras si logran su objetivo?.
La vieja lámpara incandescente está acorralada. El genial invento de Tomas Edison tiene sus días contados por quienes pretenden mayores ahorros energéticos para evitar el calentamiento global. ¿Será para tanto?. No hay mucha razones que justifiquen el cambio, pero si negocios en el medio que no pueden postergarse. El mercado ofrece hoy las LFC, lámparas fluorescentes compactas, que representan la alternativa de moda de un mundo asustado por el futuro.
Los comentarios de los lectores no representan necesariamente la opinión del editor.
El contenido de La Terminal, ida y vuelta a la realidad, se publica bajo licencia Creative Commons Attribution-Noncommercial-sin obras derivadas 2.5 Argentina. Las imágenes no propias pueden contener otros derechos. Los artículos los podés copiar, distribuir y o difundir para comunicación pública "sin fines comerciales" citando siempre esta fuente y reproduciendo la URL de la publicación original. No pueden ser modificados.
CONDICIONES DE USO
La Terminal, ida y vuelta a la realidad, es un blog de artículos con la participación voluntaria de personas que desarrollan conjuntamente un intercambio de ideas y experiencias a través de comentarios. Su esquema de funcionamiento permite a cualquier persona que dispone de conexión a Internet y de navegador, incluir comentarios en los artículos existentes. Por este motivo tenga presente que la información no ha sido necesariamente revisada. Ninguno de los autores, editores, patrocinantes, administradores, operadores de sistema, ni ninguna otra persona relacionada de cualquier manera con La Terminal, ida y vuelta a la realidad, puede ser considerada legalmente responsable de la aparición de información inexacta, errónea o difamatoria, o por el uso que Ud. haga de la información contenida en sus páginas o enlazada desde ellas.
Salvo indicación de lo contrario , las conclusiones, las interpretaciones y las opiniones expresadas en los artículos y comentarios corresponden a los respectivos autores, y no representan necesariamente el punto de vista de este sitio.
La Terminal, ida y vuelta a la realidad, puede contener material que ofenda su sensibilidad. Si esto puede suponer un problema, por favor absténgase de su uso.
La Terminal, Ida y vuelta a la realidad by Claudio Scabuzzo is licensed under a Creative Commons Atribución-No Comercial-Sin Obras Derivadas 2.5 Argentina License.