Jueves 10 Abril 2008
Orlando Vignatti, ¿self made man?
Posted by Claudio Scabuzzo under General, Rosario, argentina, historia, medios de comunicación, medios masivos, política, puerto, sociedad | Etiquetas: Ambito Financiero, Carlos Carbone, Carlos Triglia, Daniel Vila, Diario La Capital, Eurnekian, Grupo Uno, José Luis Manzano, Julio Ramos, justicia de Santa Fe, Luis Rubeo, medios de comunicación, Raúl Acosta, Ricardo Silberstein, Vignatti |Los norteamericanos hablan de “Self made man” cuando se refieren a una persona que se hizo a sí mismo. ¿Será el caso de Orlando Vignatti?. No existe una biografía oficial sobre el empresario más exitoso de la última década en Santa Fe, casi desconocido por la población, aunque su nombre sea citado en el Diario La Capital como Presidente del Comité Editorial. Su figura trasciende ahora en Buenos Aires con la compra del diario Ámbito Financiero, y eso le da proyección nacional. Algunos datos que nos permiten conocer quién es el magnate Orlando Vignatti.
Un extenso artículo, una parte pequeña de su historia.
La soja no le dio su fortuna. Don Orlando es dueño de medios, entre otros negocios, pero no es mediático. Ha logrado un enorme poder a partir de su participación en empresas de comunicación masiva y periodística de las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. Bajo su mando opera el control de la opinión publicada y oral más influyente de la región. Sin embargo, poco se conoce de él.
Una editorial firmada con su nombre el 6 de julio de 2001 sobre el puerto de Rosario es un pobre antecedente de su pluma. Se publica en medio de sospechas de que participaba de la licitación de esa terminal fluvial, cosa que era cierta. Pero fue una excepción, no abundan otros artículos en donde se pueda conocer su pensamiento, su formación y su posición frente a la realidad. Habla a través de sus empresas y de su chequera.
Sin embargo hay cientos de páginas y artículos de medios que lo nombran con pocos halagos. Sus empleados lo han insultado cuando cerraba empresas para abrir otras, o para transferirlas a sus cuestionados socios. Todas las sospechas están sobre sus espaldas, sus actitudes le han otorgado muchos enemigos y pese a ello pudo continuar amasando su fortuna. Indudablemente, y él lo sabe, jamás podrá ser consagrado San Orlando. Tampoco será merecedor de algún homenaje en vida. Su carrera de alto riesgo le ha sesgado el reconocimiento y el afecto de sus semejantes.
Vignatti es dueño o parte de radios, diarios, campos, jugadores de fútbol,
hoteles en Miami, el puerto de Rosario y otros negocios. Incluso figura en la historia del cine argentino como uno de los productores del film “Rosarigasinos” (2001). Su perla más preciada es el Diario La Capital de Rosario y su multimedio, del que ostenta una participación accionaria importante, pero no mayoritaria.
Se sabe que una tapa de La Capital puede significar el fin de cualquier funcionario público, o permitir el triunfo de un candidato. Es así el poder de un diario fundado en 1867, y que monopoliza la información en el sur de Santa Fe. El otro diario de Rosario, El Ciudadano, también pertenece al grupo de empresas de La Capital. Es increíble que una ciudad de un millón y medio de habitantes tenga dos diarios locales, pero del mismo dueño. También pasa lo mismo con las emisoras de AM: La mitad son del diario La Capital.
Sus medios le permitieron aceitados vínculos con los gobiernos de turno, ya que, se sabe, la publicidad oficial es una buena fuente de recursos, y las aspiraciones de los políticos, otra.
Negocios son negocios.
Don Orlando opera sus empresas lejos de miradas indiscretas, y sus socios devienen de sectores políticos, gremiales o empresariales, millonarios como él, nacidos con el olfato de los grandes negocios casi instantáneos. Aquí no hay epopeyas, ni sacrificios, sino buenos datos que conducen a un buen negocio. Es el estar en el lugar indicado cuando algo puede ser muy redituable. Y son muy pocos los que pueden estar en ese momento y lugar.
Algo en común unen sus emprendimientos: los innumerables litigios legales, que lo obligaron a contratar a un ejército de abogados para poner en orden tantos papeles. Demasiados juicios, denuncias y demandas de la AFIP, pero todo se atiende a su tiempo y sin sobresaltos. A veces esas dificultades son trasladas a sus apoderados, ya que algunas empresas ni siquiera estan a su nombre.
Cuando ya detentaba parte de la sociedad que es propietaria del Diario La Capital de Rosario, y asociado al grupo mendocino Vila-Manzano (Grupo Uno), vivió desde adentro las distintas situaciones legales que el diario enfrentaba.
Se habrá sorprendido cuando las páginas del diario se utilizaban para dirimir cuestiones judiciales de la empresa de la que era dueño. Noticias que escondían hechos privados pero que merecían un “tratamiento periodístico”. El uso de esta herramienta pone en riesgo la credibilidad de cualquier medio, y aquí se aplicó sin anestesia.
Periodismo objetivo.
Es así como el 10 de junio de 2001 se pudo leer un título que decía “Investigarán a Carlos María Lagos por su gestión al frente de La Capital”, cuando esa persona figuraba, junto a Vignatti, en el Comité Editorial del periódico y era el último exponente de la familia propietaria del diario.
El 11 de mayo de 2005 el diario tituló: “Denuncian al decano de Derecho por el tráfico de influencias. Estudiantes revelaron maniobras para favorecer a la hija de Silberstein. Detalles de un llamado de su esposa”.
La nota publicaba escuchas telefónicas ilegales, de origen incierto, que comprometían al decano Ricardo Silberstein. Precisamente Silberstein era el abogado de Carlos María Lagos, quién había denunciado en 2001 a los dos socios de Vignatti, Daniel Vila y José Luis Manzano por “administraciones fraudulentas reiteradas, estafas, balances falsos y asociación ilícita en forma simple y calificada”.
El 15 de noviembre de 2005 el “decano de la prensa argentina” informa “Procesado por intento de extorsión a varios directivos de La Capital. El empleado del Pami Juan Mangiamelli había exigido $ 3 millones para interceder por una denuncia”.
Revelaba una compleja trama que preocupó en los tribunales provinciales de Rosario. Estaba involucrado el juez Carlos Triglia, de reconocida trayectoria por su honestidad y profesionalismo. El Juez falleció sin poder limpiar su nombre, salpicado por el caso.
Otro Juez, Carlos Carbone, recordó a su amigo: “había indagado a dos directores de un medio local, uno otrora funcionario del gobierno nacional de turno, donde sufrió la traición de algunos abogados a quienes confió que los procesaría, uno amigo y ex empleado. Luego aparece una denuncia radicada en Buenos Aires donde habrían filmado a una tercera persona que reclamaba una suma de dinero en su nombre para no procesarlos. Ante eso pretendieron apartarlo de la causa y lo lograron. La causa varió de rumbo y resultado. Una vieja y efectiva maniobra que esta gente ha implementado en otra provincia y con éxito”.
En todo estos hechos, donde el diario era utilizado no solo para informar, Vignatti cumplió su función de miembro del Comité Editorial. Pero en estos últimos tiempos su nombre desaparece y aparece en el recuadro de las autoridades del diario La Capital. ¿Qué sucede?.
El ámbito de Don Orlando.
Otro cortocircuito estaría ocurriendo en el seno de la principal empresa periodística santafesina. La compra de Don Orlando de acciones del diario Ámbito Financiero está provocando un conflicto de intereses. No vaya a ser que las columnas de La Capital se le vuelvan en contra….
Orlando Vignatti ya consiguió el visto bueno de Claudio Ramos, hijo mayor del fallecido Julio Ramos, creador del diario Ámbito Financiero, para la compra de las acciones del diario, el edificio y la Planta Impresora en Buenos Aires.
Según dicen, la movida inquieta a los mendocinos, y se comenzó a exponer los trapitos al sol. Podemos encontrar en las páginas de Internet del diario la opinión de los lectores sin ningún filtro, en especial cuando hablan de Don Orlando.
En verdad ya hubo enfrentamientos legales entre Vignatti y el Grupo Uno de Vila-Manzano, cuando los denunció por “estafas y asociación ilícita” hace algunos años.
Según afirmó en la justicia, sus socios lo engañaron al firmar el convenio de conformación del grupo: que las deudas del diario La Capital, decano de la prensa argentina, eran un 30 por ciento superiores a las que le habían dicho y que la ganancia proyectada era un 30 por ciento menor a la prevista. “Fui sorprendido en mi buena fe y llevado mediante información retaceada”, dice. Vila replicó: “Es absurdo que un hombre acostumbrado a hacer transacciones de millones de dólares diga que lo hemos estafado”. Y lo acusa de inventar pruebas.
Todo se arregló después. Cada uno tuvo lo suyo, y Vignatti continuó en el diario, hasta hoy.
Vignatti según el Bigote.
Raúl “Bigote” Acosta es un polémico
periodista de larga trayectoria en Rosario, que actualmente actúa en LT3 Radio Cerealista (perteneciente al multimedio La Capital), y que encabezó un proyecto editorial de Orlando Vignatti en Entre Ríos que se llamó “Hora Cero”, primero y después “Nueva Hora”. Acosta se alejó del entorno de Vignatti y empezó a editar en el año 2000 una revista en Paraná que se llamó “Tendencias”, producir un programa de TV y una página de Internet, hoy desaparecida, denominada “El Ojo Virtual”. Siempre con la colaboración de Antonio Rico. Allí descargó munición gruesa contra Vignatti y sus socios.
Guardo sus escritos, y me remito a ellos para conocer, a través de la pluma de Acosta, aspectos de la vida de Vignatti. Hay que ubicarse en el año 2000. El artículo publicado llevaba el título “ Quien es y qué quiere Orlando Mario Vignatti” y estos son algunos párrafos (seleccionados, ya que algunas observaciones de Acosta son muy crudas y pueden perjudicar hasta al que lo cite como fuente):
Criado a los saltos(…) “el semilla” vendía la ristra de ajos y sabía que no debía volver hasta que no la hubiese vendido toda.(…)
Desde Rosario hasta San Lorenzo, en la época del cordón industrial del Gran Rosario, lo suyo era eso, una venta, (…)sobrevivir. Poco tiempo para la escuela primaria, que nunca terminó.
Mordiendo el polvo …
El primero que le dijo “cuidame los autos, llamame si para alguien a verlos”… le dio un oficio: vendedor de autos usados. En lugar de tragar polvo por los caminos lo aspiraba de los autos que por la vieja ruta de Rosario a Santa Fe (no había autopista) pasaban frente a la “compra venta” del gitano solitario que le dio el trabajo y unos pesos, si se llegaba a vender un auto, que debía limpiar, dejar prolijos.
Su destino era dejar prolijos por fuera autos en muy mal estado en sus entrañas.
Con los años esa enseñanza fue su estilo (…)
La soledad endurece
(…) Se acercó al peronismo, por aquellos años una ebullición, y eligió a Luis Rubeo como el hombre al que había que “seguir”. Ya saldría “la mascada”. Pidió prestado algún auto y acompañaba en la campaña. Podía decir que era peronista porque los vendedores de su laya tienen obligación de complacer al cliente.
Le fue fiel hasta que en 1973 Rubeo lo recompensó, colocándolo como uno de sus hombres en la Cámara de Diputados de la Provincia.
Luego, como director (…) en el Banco Provincial de santa Fe hizo lo mismo (…)
Aparece”el hueco”
Es Rubeo el que le consigue (el vendedor convence) que tramite una licencia para armar una estación de Televisión por cable.
En Rosario la existencia de “Cablehogar”, abarcando el casco de la ciudad, dejaba extensas zonas donde no llegaban aquellos primitivos cables, con sus problemas de “troncales, terminales, conexiones, baja captación.”
Elige Alberdi, barrio que termina allá sobre el viejo control caminero, antes de Granadero Baigorria.
Toma el nombre de Cablevisión Sur y coloca a su hermano, contador de la fábrica Porcelanas Verbano como socio (…)
Soltando amarras, tirando lastre
El nombre tenía un dueño: Eurnekian, que manda telegramas.
Con su nariz pepona, sus sacos desaliñados, su lenguaje “canero” se presenta ante Eurnekian y le dice que todo lo que hay, si quiere es suyo, que él no sabía, pero que le puede servir decir que está extendido hasta Rosario.
Vuelve con el O.K. y la autorización de colocar una repetidora de radio Aspen, una frecuencia modulada que manejaba Eurnekian en Buenos Aires. En aquellos años Neustadt tenía el horario 6-9 de la mañana en ésa radio.
Cuentas claras pierden amistades
Con Rubeo acuerdan “blanquear la sociedad” y la parte que corresponde al político queda derivada en el hijo de Rubeo, también llamado Luis, Luisito.
Rubeo pide cosas en el cable, ¿qué hacer, excepto responder a la índole…? y, como ya empieza a entrar plata, la pide, como corresponde…”para la campaña”.
El semilla, el gitano (…) pide su contrapartida: otra licencia para los pueblos cercanos. En silencio consigue una licencia para Santa Fe y otra para Paraná. En realidad dos licencias para Santa Fe y Paraná y dos para Rosario. Las guarda.
Política comunicacional
Avanza sobre las construcciones FONAVI (dos complejos de 15.000 habitantes cada uno) pactando un precio menor por edificio, cruza las villas de emergencia acordando la gratuidad a cambio que no rompan ni roben, él personalmente pacta con viejos conocidos de esos sitios (vino “semillita”… qué hacés “semillita”…) la cuestión es numérica (…)
(…) Decide, ante la posibilidad cierta del crecimiento que debe desprenderse del último lastre. Plata en mano le compra, por algunos pesos y varios cheques, la parte cuya titularidad ostenta Luis Rubeo Hijo… Ya está solo. Mi cable y mi empresa son sus palabras.
Un mundo para engañar
Se separa de su primera mujer (…) y emprende la aventura Paraná.
En Paraná se asocia con un diario que tienen dos peronistas y consigue que, mediante el regalo por debajo de la puerta( el diario se carga a 0,17 pesos en el abono) el cable crezca y el diario alcance una tirada real, pero muy ficticia, de 17.000 ejemplares.
En Santa Fe sabe que debe llegar a 5.000 abonados para que lo tengan en cuenta.
Los da como conseguidos para pagar las “señales internacionales”, que compra en paquete desde su cable de Rosario y las retoma en los otros.
En muchos casos sin avisar.
Así conoce a Busti, también al “conde” Ramos. La simpatía es mutua. Aún continúa.
La unión hace la fuerza.
En Rosario hay, por entonces cuatro cables.
El viejo Cablehogar, el que resiste mientras su creador, el pionero Guillermo Strazza, va perdiendo empuje por los años.
Los Canales tres (Alberto Gollán) y cinco (Simoncini y, minoritariamente Cesaretti) conforman Galavisión.
La cuarta señal, de un gran chatarrero mayorista, Cappone, se la maneja Rafael Salamanca, que tiene la idea - y lo logra – de reunir las tres señales en una, comprar en conjunto y atacar el reducto de Cablehogar, el centro de la ciudad.
Se dio la paradoja que los canales abiertos promocionaran el abono y las series del canal de cable donde todos eran socios.
Vender para crecer, comprar para engañar
Es en ése momento que aparece un nombre que suena como El Mesías: Liberman.
Ya comenzaba la historia de monopolizar mensajes a través de unificar señales.
Hace una oferta por todo el paquete de Rosario.
Tentadora oferta.
La “fogonea” Rafael Salamanca, hábil hombre de negocios en los medios, la acepta su socio mayoritario: Cappone. Cobran unos 20 millones de dólares. La aceptan Simoncini y Cesaretti (Canal 5) y cobran unos 12 millones, la acepta Gollán (Canal 3) y cobra seis millones de dólares. La aceptan dos socios minoritarios y cobran 3 millones cada uno. Esos son los socios en LT8.
Vignatti muestra que él si tiene cableado con fibra óptica y cobra mas de 30 millones.
Todos firman el compromiso de no participar más en el negocio de TV por cable por 10 años.
Para Corsarios no hay códigos
Cablehogar se funde.
El negocio del cable en Rosario es monopólico.
Vignatti manda a uno de sus empleados (alguien que nunca podría tener ese patrimonio, menos pagarlo al contado), “comprá la quiebra de Cablehogar”, ésa es la orden.
La plata está. Misteriosamente…?.
Restituye cables viejos y lo que parecía un monopolio se convierte en una pelea con alguien que sabe pegar golpes bajos (litigio internacional por HBO, litigio por camisetas de Ñul y Central. La promoción, como en Paraná, del portero visor, más motos y autos de regalo y un abono más barato)
No puede contra Ávila y no tiene los partidos de “Fútbol de Primera”, eso frena su crecimiento, que iba camino a un rush fenomenal.
Liberman sospecha, pero el ya está vendiendo a quien le mandó comprar, los cables ya no son más argentinos.
En Santa Fe la venta a Malvicino lo deja con una autorización de señal y unos millones más.
En Paraná compra Liberman el canal de Vignatti.
Se termina el convenio con el diario (Hora Cero)
Busti le paga los favores políticos (…)
Compra tierras.
Ya le había indicado que comprara Radio Concordia, lo hace por un testaferro.
Que comprara Radio Victoria, lo hace también por terceras personas, aquí sólo el 99% de las acciones.
Es Busti, me consta, el que pide que lo “raje” a Bodian, periodista que ignoro si es bueno o malo, pero hablaba mal de _Busti y la mamá de Busti escuchaba, en Concordia y el chinito, un buen hijo… no lo podía soportar.
Je, a mí me van a hablar de democracia y libertad de prensa…
El papel caro es muy barato
Ya en Rosario, con una compra de maquinaria en Granadero Baigorria ataca contra el monopolio de La Capital.
Reúne a 170 empleados en un emprendimiento gráfico (El ciudadano) Sobredimensionado y escrito por gente de izquierda el diario “mata” al suplemento local de Página 12, que llega a la exigua venta de 250 ejemplares. Igual es útil a los fines de quienes lo editan, ya que el acuerdo con el FREPASO existe multiplicado en medios radiales.
Pagan avisos en un diario de escasa venta, para que se hable bien en una radioemisora de mucha potencia.
Vignatti exige participar en el negocio. Lo consigue. Se queda con todo el paquete de LT8.
En Entre Ríos sus ligazones con Busti son muy grandes (…)
El diario Hora Cero tiene un gasto mensual de 105.000 dólares.
El Diario El Ciudadano un gasto de 190.000 dólares mensuales.
Semejante drenaje tiene que salir de alguna parte.
Su declaraciones reales hablan de pago de impuestos por un capital de 60 millones de pesos. Dos años con ese ritmo acosan a cualquiera.
¿De dónde salía el dinero…? (…)
La Ferrari de Miami
En su casa está la foto con la Ferrari que se compró en Miami (que no puede traer a la Argentina). Varias operaciones estéticas le cambian el rostro. Ya las camisas son de seda (…)
(…)Compra un hotel a medio construir y tiene la opción por un segundo hotel en Miami, donde manda a su mujer (…)
¿Viene o va dinero a Miami?…
Alguien se lo presta…?
Es él testaferro de otro en este caso…? (…)
La conexión casual. La decisión causal
El grupo “UNO”, de origen mendocino, tiene a Manzano y Nosiglia como los “operadores” para negocios varios.
Así compran La Capital. Su mayor Accionista, Carlos María Amadeo Lagos vende su parte y se retira a Buenos Aires a cobrar 60.000 dólares por mes.
La conexión con Vignatti es inmediata (…)
El futuro es hoy
(…) Debería resolver los problemas de todas las empresas ocultas (que compran en una misma cuenta corriente en el mismo proveedor)
Y prepararse para una pregunta que alguna vez alguien hará:
Si pudo perder mensualmente tanto dinero, aparentemente sin dolor, mientras limpiaba autos usados para venderlos como nuevos…
El dinero perdido, de quien es…?
Quien será el comprador
Será de buena fe…(…)
Son algunos apuntes de un personaje poco conocido, un hombre público que llega con sus empresas a todos los hogares de Rosario.
Menuda tarea tendrán los porteños cuando quieran encontrar en internet alguna foto del empresario santafesino que compró Ámbito. Su imagen está resguardada. También su historia. Sus medios no hablan de él, ni de sus éxitos.
Claudio Scabuzzo La Terminal
