El agua en el tanque.
Son prototipos que lejos están de ser los autos que muchos desean. Experimentan nuevas matrices energéticas en un mundo donde el petróleo de agota. La noticia viene de Japón y revela un paso trascendental en las investigaciones sobre combustibles alternativos: el uso de agua y aire en un motor que no es, precisamente, a vapor.
En 1874, Julio Verne escribió:”creo que el agua algún día será empleada como combustible, que el hidrógeno y el oxígeno, los cuales la constituyen, usados en forma individual o conjunta, originarán una fuente inagotable de calor y luz”.
Como lo que fue, un visionario, Verne anticipó la tecnología que hoy inquieta al mundo para reemplazar al caro y agotado petróleo. Pero todavía hay pasos para dar. El agua en el tanque es un sueño que está siendo aplicado experimentalmente.
Un prototipo de la General Motors, el ‘Sequel’, puede recorrer 500 kilómetros sin necesidad de reabastecerse, y acelera de 0 a 100 km. en 10 segundos.
En la actualidad, 10 ciudades europeas ensayan con éxito prototipos de buses movidos por hidrógeno. Según el comisario europeo de Investigación, Janek Potocnik, se calcula que para el año 2030, el número de vehículos que utilizará esta tecnología superaría los 40 millones en ese continente.
Pero la última novedad viene de Japón y un desarrollo que puede acelerar la implementación masiva de la tecnología de hidrógeno.
Utiliza un sistema que denominaron de agua y energía (WES). Usando los electrodos del aire aplican una tecnología propia y secreta que llamaron Membrane Electrode Assembly (MEA).
Según informan, el secreto detrás de MEA es un material especial que es capaz de romper el agua en hidrógeno y oxígeno mediante una reacción química.
No es de extrañar que, Genenpax ha mantenido los detalles exactos de su tecnología bajo secreto, pero sí podemos decir que su nuevo proceso, aunque se basa en tecnología existente, se espera que produzca hidrógeno a partir de agua por más tiempo que ningún otro método actual. Por otra parte, WES no requiere un reformador de hidrógeno, una alta presión del tanque de hidrógeno, o cualquier catalizador especial para realizar el trabajo.
Durante una reciente conferencia, Genepax reveló una pila de combustible con una potencia nominal de 120W y un sistema de células de combustible con una potencia nominal de 300W.
En este punto, el costo de producción del vehículo está en unos $18,522 USD pero esperan la caída del precio a $ 4,600 USD si consiguen hacer una producción masiva.
Sin reemplazarlo totalmente, el agua ahorra combustible.
Esa tecnología tiene un desarrollo interesante en Argentina. En mi ciudad, Rosario, funcionan algunos ómnibus de pasajeros con un sistema de gasoil y agua.
Jorge Fioramonti es responsable de una de las empresas que se dedican a esta tecnología.
El sistema de hidroinyección desarrollado durante 18 años por Jorge Fioramonti colabora con la preservación de la calidad del aire. Se trata de un método de inyección de agua para motores diesel, nafteros, G.N.C., G.L.P. y biodiesel, con el cual se consigue hasta un 15% de aumento de la potencia y hasta un 25% de disminución del consumo de combustible, en cualquier tipo de vehículos con motores de combustión interna.
Este hidroinyector regula el pasaje de agua a la admisión del motor, lo que logra la disociación molecular del agua en el momento de la explosión, reduciendo la emisión de gases, porque transforma el monóxido de carbono en bióxido de carbono, agregándole oxígeno, disminuyendo así la contaminación ambiental en un 70% en motores diesel, en un 85% a un 90% en motores nafteros a carburador y un 30% en los que son a inyección. Además, la diminuta proporción de agua que entra en la cámara de admisión elimina los residuos carbonosos que quedan luego de la explosión anterior y permite que el recorrido del pistón sea más rápido, ya que en un motor normal quedan muchos residuos.
Todos los resultados expuestos fueron evaluados en las pruebas realizadas en la Escuela General Savio del Ejército Argentino, Instituto INA, Plantas de Revisiones Técnicas de Santiago de Chile, Departamento de Medio Ambiente de Rosario (Santa Fe), Municipalidad de la Plata y Dirección de Control Ambiental de Córdoba, entre otros.
La instalación del sistema no requiere modificar el motor ni reformar ninguna parte del habitáculo. El equipo posee dos años de garantía.
Los tiempos se aceleran.
La Universidad de Minnesota y el Weizman Institute of Science (Israel) creen que para 2009 pueden tener listo el primer motor que utilice agua como combustible.
Su funcionamiento se basaría en utilizar boro para sacar hidrógeno gaseoso a partir de agua.
Ahora bien, de lograrse un resultado positivo ¿las automotrices y petroleras aceptarán el desafío de cambiar sus motores?.
Y por último, una pregunta inquietante ¿Qué pasará con el agua potable si se la utiliza como combustible, cuando ya representa un elemento escaso en muchas regiones del mundo?.
Claudio Scabuzzo La Terminal





Hola,
Soy periodista con The Argentimes, un periodico para hablantes de ingles en Buenos Aires. tenemos una pagina exclusivamente sobre el medio ambiente. Me gustaria escribir un articulo sobre los colectivos “sequel” que usan hidrogeno en vez de petroleo. Si podria, mandame un email, y podemos arreglar una entrevista, o puedo mandar algunas preguntas por email.
Muchas gracias