El Torino salvaje.

2008 Julio 4


La anécdota no pude corroborarla, pero resulta pintoresca. Une a un ícono de la industria automotríz argentina con un dictador africano corrupto y sangriento. El mundo es un pañuelo.

La República Democrática del Congo o Zaire, el legendario Congo belga, es uno de los territorios más pobres del planeta. Tiene un producto bruto interno por habitante de 99 dólares, pero siempre fue así o peor.

En los 32 años que gobernó el dictador Mobutu Sese Seko, el Banco Mundial otorgó 12 mil millones de dólares en créditos, que, según Transparencia Internacional, desaparecieron. Solo se pudieron encontrar 4 millones de dólares de todo lo que se robó Mobutu. Además su paso por su patria dejó millones de muertos.

Esas tierras se independizaron de Bélgica para formar una generación de burócratas en un sistema de gobierno que se denomina cleptocracia (ver nota al pie), que fue sostenido por potencias extranjeras mientras le explotaban las riquezas minerales de su país. En la década del 60 recibió la visita del Che Guevara en un intento de sumar esa compleja nación al mundo socialista, pero se tuvo que volver a Cuba, sin éxito.

Fanático de los autos.

Mobutu Sese Seko Nkuku Wa Za Banga, tal era su nombre completo, significa “El guerrero todopoderoso que, debido a su resistencia y voluntad inflexible, va a ir de conquista en conquista, dejando el fuego a su paso”, pudo con casi todos, menos con el cáncer de próstata.

Sese Seko huyó en 1997 a Marruecos hasta morir poco después. Había asesinado al líder Patricio Lumumba en la década del 60 para llegar al poder. Perteneciente a esa generación de dictadores ambiciosos y sangrientos, vivió como un rey y, como muchos otros, poseía una colección de autos de los mejores del mundo que compartía con toda su familia.

Contó recientemente Chiche Gelblung que un hermano del dictador quedó impactado con un Torino 380, que vió en su presentación espectacular en las 84 Horas de Nurburgring, Alemania, en 1969. Compró uno y se lo llevó a su hermano.

¿Un Torino en África?. Bueno, resulta extraño imaginarlo, aunque varios Torinos quedaron por el mundo llevados por sus dueños. Quizás Sese Seko no tenía ni idea de su historia, pero le habrá impactado su velocidad, su diseño y equipamiento, que lo asemejaba a otros autos sports de la época. ¿Habrá sabido que ese auto provenía de las tierras del Che Guevara, con el que combatió en la selva hasta despedirlo nuevamente a Cuba?.

Parece que el Torino atemorizaba a los pobres poblados que lo veían circular en medio de nubes de polvo, a toda velocidad. El viejo Torino quizás esté abandonado en algún descampado africano, o habrá terminado incendiado por una turba de ciudadanos tutsis indignados con su dictador.

El Torino habla inglés e italiano.

Es otro de los mito argentinos el hecho de que el Torino sea un desarrollo nuestro. En verdad deriva de un vehículo norteamericano, el Rambler American Rouge y fue retocado por el italiano Pininfarina. Incluso su motor era de la American Motors de Estados Unidos. Sus constructores iniciales, Industrias Kaiser Argentina, guardaron celosamente el verdedero origen y lo presentaron como un auto argentino.

El 30 de noviembre de 1966 se conoció públicamente. Esta es una de sus historias:

Se presentaron aquel día tres modelos, un sedan con motor tres litros y caja de tres marchas ( L ), una coupé sin parantes con motor de 3.800 cm3, un carburador Holley y caja ZF de cuatro velocidades y una versión “top” bautizada como 380 W que estaba equipada con el mismo motor de 3.8 litros pero tenía tres carburadores Weber de doble boca, 200 caballos de fuerza y se le adjudicaban nada menos que 210 km/h de velocidad máxima.

El sedan de la línea Torino apuntaba directamente a competir con el Ford Falcon aunque con más equipamiento y mayor confort. Las cupés en cambio constituían una avanzada sobre un segmento del mercado que se contentaba con versiones más o menos deportivas de Chevrolet (Super Sport), Falcon (Futura) o Valiant (GT y otros inventos), o con algunos autos importados como Mercedes Benz. Sin embargo y pese al entusiasmo que levantaba a su paso y a sus éxitos deportivos (debutó y ganó en la Vuelta de San Pedro para Turismo de Carretera) los debuts de la gama Torino no fueron todo lo bueno que se esperaba.

Las ventas seguían favoreciendo al Ford Falcon y durante los tres primeros años de producción, IKA-Renault no pudo sobrepasar la barrera de los 15.000 autos producidos y vendidos. Del éxito de su lanzamiento se había pasado al cuasi-fracaso de los años siguientes. Los entusiastas de los “pur-sang” se inclinaban por el Torino pero el gran mercado de compradores del Falcon: conservadores, serios y cuidadosos, continuaban aferrados a la tradición comprobada. Pero será fuera de las fronteras donde este auto comenzara a mostrar sus primeros elementos de nobleza mecánica.

 En agosto de 1969 tres Torino son inscriptos en las 84 Horas de Nurburgring en Alemania como una arriesgada operación publicitaria y deportiva.

La delegación la preside Juan Manuel Fangio, la coordinan Tibor Teleki y Carlos Lobosco, los motores son elaborados por el ingeniero Lepper y la asistencia en pista queda a cargo de Oreste Berta.

El auto número 3 conducido por Eduardo Copello, Oscar Mauricio Franco y “Larry” sorprende a sus rivales terminando primero en su categoría y cuarto en la clasificación general. Por número de vueltas, el Torino hubiese ganado la carrera por dos giros de ventaja al segundo, pero una penalización les saca del triunfo absoluto de las manos.

Los orígenes del recargo sufrido suenan hoy como absurdos ya que el Torino debió parar en boxes para reparar el caño de escape y ello le valió una penalización de cinco vueltas sobre las reales que había recorrido.

Pero fuese lo que fuese, la Marathon de la Route de Nurburgring será el suceso del Torino. La Argentina vivió despierta las noches que el Torino giraba en Alemania: en las oficinas las radios atronaban el aire y en las fábricas se paraban las líneas de producción mientras los relatores entre los que se destacaban Luis Elias Sojit e Isidro González Longhi, lanzaban a través del océano las hazañas de los Torino.

Luego de Nurburgring se produce el “boom” del Torino y sus ventas crecen vertiginosamente. Luego de la locura post-Nurburgring, IKA-Renault lanza una serie de cinco modelos dos versiones económicas con carburador simple (la cupé S y el sedan) y otras tres con carburador de doble cuerpo (las cupé GS y TS y el sedan TS) La alimentación por tres carburadores Weber, fue suspendida del programa pero la serie más económica aumenta potencia hasta 140 HP.

Se convierte en un auto muy competitivo pues soporta muy bien los caminos del interior del país y el motor adquiere fama de robusto y confiable.

El Torino era una coupé sin parantes, líneas agradables y proporcionadas, tablero de nogal, instrumental de aguja completísimo, tapizado de cuero y una terminación de lo mejor para la época. Hasta el escape, oval o doble, era anticonvencional.

Todo eso sin contar el volante de madera y aluminio, la consola de cuero y nogal o la palanca de cambios, cortita, que comandaba la caja ZF de cuatro sincronizadas, y de las prestaciones, ni qué hablar. Casi 160 de máxima para la versión 380 de un carburador Holley doble boca, y más de 205 por hora para el 380 W, con tres Weber 40-40 DCOE horizontales.

Dictadores “títeres”.

Cuenta Jaime Naifleisch, del sitio Cronista Digital, sobre el saqueo al Zaire que enriquece a sus gobernantes:

No conozco publicación alguna que revele cuánta riqueza fue simplemente tomada en el Zaire durante los más de treinta años de mobutismo. Piensen en cientos de miles de millones de dólares. Pero sí sé que los suntuosos Champs Elysèes, ese divertido Soho, la arrogancia brutal de la city de Frankfurt, la magnificencia enloquecida de Manhattan, los tres mil quinientos millones de vuelos comerciales del 2006, esa asombrosa cifra de móviles celulares que casi equivale a la de la población mundial, la obesidad mórbida de los americanos, la potencia nuclear de los ayatolas medioevales, y esta PC en el que escribo, otros serían sin el oro y el coltán (aeronáutica, medicina
nuclear, móviles), el cobalto (50 % de la producción mundial) y el diamante y otras gemas, las maderas preciosas (criminal asolamiento), el cobre (mayor reserva mundial), el petróleo, el estaño, el cinc… que los caudillos locales dan a chinos y europeos, nipones, americanos y árabes (los rusos de Putin se preparan), o que ellos simplemente se sirven, entre eructos de satisfacción .

El eterno Torino.

El Torino cambió levemente su estetíca en los años posteriores, y se dejó de fabricar al principio de la década del 80. Hay varios clubes que juntan a fanáticos alrededor de esos autos lejendarios, y muchos circulando por las calles, reconvertidos a gas natural comprimido, porque su consumo no los hace aptos para el mundo del hoy. 

Los autos no son como los perros, que terminan parecidos a sus dueños.  Comparten nuestra historia, porque son parte de nuestra vida.

Este legendario auto argentino fue parte de las flotas predilectas de varios gobernantes poderosos de la guerra fría como Fidel Castro, Leonides Breznev y el lider libanés Muhamar Kadhafi.

Con respecto a la historia propia del Torino,  fue impulsada por una notable campaña publicitaria que lo posicionó en el mercado gracias a una carrera que no ganó, un preparador como Oreste Berta y a la emblemática figura de Juan Manuel Fangio. 

Los medios de comunicación, los avisos y la originalidad de la movida provocó un entusiasmo en la Argentina, que, como es habitual, busca siempre referencias en donde apoyar su nacionalidad. ¿Era para tanto?. Los fanáticos del “toro” dirán que fue muy importante, pero resultó ser parte del negocio de esa incipiente industria automotríz que poseíamos en la década del 60, con un desarrollo bien logrado que no volvió a repetirse.

Una recorrida sobre su historia…

Para finalizar esta interesante nota emitida en un canal de televisión abierto sobre dos amigos que en su juventud se compran cada uno el mismo auto: Torino 380W cupé, color azul. Los dos siguen con sus autos 40 años después como un culto a su amistad….

Claudio Scabuzzo
 La Terminal
 
Nota:

Cleptocracia (del griego. clepto: quitar; y cracia: fuerza = dominio de los ladrones) es el establecimiento y desarrollo del poder basado en el robo de capital, institucionalizando la corrupción y sus derivados como el nepotismo, el clientelismo político, el peculado, de forma que estas acciones delictivas quedan impunes, debido a que todos los sectores del poder están corrompidos, desde la justicia, funcionarios de la ley y todo el sistema político y económico.  (Wikipedia)

Fuentes:

http://www.elpais.com/articulo/ultima/presidentes/ladrones/elpepiult/2004070
http://www.cronistadigital.com.ar/articulo.asp?art_date=2007212&art_index=15
http://www.tutorino.com.ar
 Foto principal: Revista Corsa / Otras fotos: Wikipedia, sitio Tutorino.com.ar
7 comentarios dejar un →
  1. 2009 Noviembre 8

    claudio el TORINO ES BEIN NUESTRO SI LOS AMERICANOS DE MIERDA NOS COPIARON NO ES NUESTRA CULPA …SI VOS HABLAS DE TORINO HABLAS DE ARGENTINA …EL MOTOR LO PREPARABA EL MAGO ..SI FORD Y CHEVROLET SON COMO BOCA Y RIVER EL TORINO ES COMO LA SELECCION

  2. 2009 Febrero 22

    la coupe fiat 1500 la 800 y la spider son diseno VIGNALE en Italia.
    Si es cierto que se fabrico en cantidades en argentina.

  3. 2009 Enero 21

    hola…queria oprnar sobre esta historia que esta muy buena,realmente me impacto por que soy hincha de torino y se q tiene su historia de la carrera de nurburgrin pero no sabia la historia de africa,impactamte realmente…SI QUE EL DICTADOR AFRICANO SABIA ELEGIR…un auto diseñado por Pinin Farina y fabricado en la argentina que a comparacion de sus competentes,falcon,chetrolet y dodge,en su epoca fue el mas elegante y clasico del mercado en aquella epoca…OJO,TODAVIA LO SIGUE SIENDO…
    bueno, me despido,espero que sigan haciendo paginas sobre esta reliquia….saludos….

  4. 2008 Noviembre 28

    Qué curioso que todavía se siga repitiendo cotorrilmente que el Torino “era un auto argentino”, sabiéndose masivamente (o casi…) que no es más que un auto americano con retoques, como también lo eran el Falcon, el Fairlane, los Chevrolet… Curiosamente, poco se menciona como argentinos a autos que SÍ fueron ÍNTEGRAMENTE DISEÑADOS EN NUESTRO PAÍS, como el Dodge Polara Coupé (que tenía reminiscencias del Charger americano pero no compartía ninguna pieza en común), el Fiat Coupé en sus diferentes versiones (1500, 1600/125, las cupecitas 770/800), el Rastrojero (y sus sucedáneos como el LGP o el Ranquel) o el Institec, el Bagual (caído en el olvido), etc.

    • 2009 Octubre 23

      La cupé Fiat 1.500 fue un diseño de Bertone, Italia, donde se construyeron las primeras unidades.

  5. 2008 Noviembre 14
    Marcelo Esquivel Enlace permanente

    Sr. Claudio Scabuzzo, quisiera comentarle que me ha resultado muy interesate la anecdota que cuenta sobre el dictador africano y el Torino, soy un entusiasta del modelo y nunca había oído nada al respecto.
    Además quisiera decirle que ha sido usted muy precavido al mencionar que no ha podido corroborar la historia y si acepta un consejo desinteresado, haga una aclaración similar sobre todo lo que escribió del auto ya que está plagado de errores, en la web se encuentra muy buen material pero también mucha basura, hay mucho chanta hablando como doctor y para el que no es avezado en la materia resulta muy difícil de diferenciar lo bueno de lo malo. Revise sus fuentes.
    Quedo a su disposición para lo que necesite.
    Marcelo Esquivel

Referencias & Pingbacks

  1. La vuelta del auto Justicialista. « La Terminal, ida y vuelta a la realidad

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