La corporación psicópata y el agua avanza.


Coca cola 

Existe un debate abierto hace unos años que no ha concluído:  las consecuencias en la humanidad de la globalización. Este mecanismo surgido del capitalismo moderno tiene como operadores a las corporaciones. Existen innumerables trabajos documentales sobre estas empresas transnacionales, sus maniobras para obtener mayores ganancias y menores costos, su acción depredadora del ecosistema, la influencia que tienen sobre distintos gobiernos y la precarización laboral que fomentan.   Es una posición política de algunos grupos, pero sus planteos, compartidos o no, reflejan las inquietudes que se presentan en distintas partes donde los capitales extranjeros no favorecieron el desarrollo y el medio ambiente. Este ensayo que publicamos toma el caso de la corporación Coca Cola y su supuesto perfil psicópata. Después, como un bonus track, hablamos de Dasani, el producto que esconde una acalorada discusión en blogs. Un tema que merece leerse con tranquilidad, tomando una Coca-Cola light.

El ensayo méxicano sobre la corporación Coca-Cola. 

La Coca Cola es una de las marcas comerciales más reconocidas en el mundo, con una presencia en casi todos los 194 países que hoy existen. La capacidad del refresco de penetrar hasta las comunidades más recónditas del planeta es asombrosa. Se estima que cada día se consumen en el mundo más de mil millones de latas o botellas de Coca Cola, equivalentes a 12,500 por segundo. Semejante omnipresencia y demanda se mantienen como resultado de los miles de millones de dólares que se gastan cada año en publicidad. La publicidad ha logrado asociar la Coca Cola en la conciencia del consumidor con la vida sana, la amistad, el placer, el deporte, los buenos recuerdos, la superación personal y, sobre todo, la felicidad.

Pero los millones de dólares erogados en publicidad no han podido evitar la creciente asociación de imágenes sombrías con la Coca Cola: represión antisindical, destrucción ambiental y la precarización de la salud de niños y adultos. Con el fin de divulgar estos aspectos negativos y mayormente ignorados, CIEPAC publicó una profunda mirada sobre la Coca Cola en trece capítulos durante 2003-2005 en su portal web. [Castro]

Un nuevo acercamiento a esta corporación se justifica por varios motivos. Primero, queremos demostrar que la Coca Cola es una corporación prototípica, y que en ese sentido sus prácticas no constituyen una excepción sino, para desgracia del planeta, la regla entre las corporaciones modernas. Para respaldar esta afirmación, haremos referencia al libro La corporación: la búsqueda patológica de lucro y poder, de Joel Bakan, profesor en derecho y autoridad en asuntos jurídicos. Como veremos, la Coca Cola es un ejemplo más de la corporación(2) que no conoce límites a su voracidad por las ganancias, ni propósitos altruistas que no contribuyan a sus fines lucrativos. Es un ente irracional e irreflexivo que deja en su estela importantes daños en la sociedad.

En segundo lugar, esta mirada actualizada se impone porque en México se consume más Coca Cola por persona que en cualquier otro país. Una sola corporación mexicana, FEMSA, es hoy la segunda embotelladora de Coca Cola en el mundo y la primera en América Latina. Conviene, por lo tanto, saber más sobre el impacto que están teniendo un producto y una corporación que se han expandido gracias en parte al consumo de las y los mexicanos.

En tercer lugar, conviene revisar la respuesta de la sociedad civil frente a las muchas críticas que las actividades de la Coca Cola han generado. En este sentido, interesa conocer los resultados del boicot mundial a sus productos: ¿qué alcance ha tenido, cómo ha afectado a la corporación y qué perspectivas tiene el boicot para lograr cambios sustanciales en las prácticas empresariales de esta corporación prototípica? ¿Hubo diferencias notables en sus actividades en años recientes? ¿Hacen falta otras acciones de presión más contundentes?

La Coca Cola es un ejemplo entre muchos de cómo funcionan las corporaciones en el capitalismo moderno. No es, en ese sentido, una excepción que pueda explicarse por su enorme tamaño y la ubicuidad de sus productos. Las corporaciones actúan con un solo fin: depredan a la gente y los recursos naturales, violan principios éticos y morales y “externan”(3) (o cargan) cualquier costo que pueden a la sociedad, a los trabajadores, incluso a los consumidores, en nombre de las ganancias.

Existen condiciones relativamente nuevas que hacen que el funcionamiento “normal” de las grandes corporaciones sea hoy más oprobioso. Una de las más importantes es la devastación ecológica que estamos viviendo. Las acciones de las corporaciones son uno de los motivos por los cuales estamos ante una crisis ambienta de dimensiones planetarias. Sus intereses egoístas son un impedimento para las acciones que se requieren instrumentar con urgencia. Otra característica de nuestros tiempos es la penetración del pensamiento neoliberal en los espacios económicos, políticos y culturales, lo cual ha provocado una abdicación del Estado de su papel teórico de ser el guardián de los “mejores intereses de la nación”. Hoy, al contrario, el Estado no sólo se ha maniatado progresivamente para ejercer un control sobre los abusos cometidos por las corporaciones sino que actúa en abierta colusión para impulsar sus proyectos destructivos.

La corporación como persona psicópata.

El término psicópata se aplica a la persona que padece una enfermedad mental o anomalía psíquica, por obra de la cual, a pesar de la integridad de sus funciones perceptivas y mentales, se halla patológicamente alterada su conducta social.

El término psicópata, aplicada en general a los seres humanos, es, sin embargo, válido para caracterizar las actividades de las corporaciones, toda vez que las corporaciones son, para fines legales, precisamente eso, personas. Hacia mediados del siglo 19, los tribunales de Estados Unidos y Europa, mediante una

“extraña alquimia legal, habían transformado la corporación en una ‘persona’, con su propia identidad… con la capacidad de realizar actividades empresariales en su nombre, acumular activos, emplear a personas, pagar impuestos y acudir a tribunales para afirmar sus derechos y defender sus acciones”. [Bakan, 16]

Esta nueva criatura legal no tardó mucho en transformarse en el ente que hoy conocemos, incapaz de interactuar “sociablemente” con el mundo que lo rodea. Ya para 1933, la Suprema Corte de Estados Unidos comentó en un fallo judicial que las corporaciones eran literalmente “monstruos Frankenstein”, capaces de cometer maldades. [Bakan, 19] El creciente enfurecimiento de parte de la sociedad civil respecto a la conducta antisocial que las corporaciones demuestran ha llevado a sus directores ejecutivos a maquillar a estos monstruos legales mediante ejercicios, mayormente publicitarios, de “responsabilidad social corporativa” en aras de convencer al público que las corporaciones son “ciudadanos responsables y transparentes”. Sin embargo

La responsabilidad social corporativa [no es más que] su nuevo credo, una ajuste autocomplaciente [que las empresarios han hecho]. A pesar de este cambio, la corporación misma no ha cambiado. Sigue siendo, como en el momento de su nacimiento a mediados del siglo 19, una institución empresarial moderna, una “persona” legalmente constituida para valorizar sus propios intereses e despreciar toda preocupación moral. La mayoría de la gente encontraría esta “personalidad” repugnante, inclusive psicopática, si se tratara de un ser humano, pero, curiosamente, la aceptamos en lo que es la institución más poderosa en la sociedad. [Bakan, 28]

La Coca Cola en México y en el mundo: algunos datos básicos

La corporación matriz, la Coca Cola Company, con sede en la ciudad de Atlanta, EEUU, es la que controla el jarabe concentrado “secreto”, del cual se hace toda la Coca Cola en el mundo. No obstante su alcance global, no es de las corporaciones más grandes en el imperio estadounidense, pues en el año 2006 ocupó el lugar 94 en la clasificación de la revista empresarial Fortune, que se calcula con base en los ingresos brutos.(4)

La corporación sede de la Coca Cola eroga cada año la suma de $2.4 mil millones de dólares en publicidad. [Blanding] Por increíble que parezca, de esa cantidad, una quinta parte, US$500 millones, se gastan en México. [Castro, 8ª parte] Su insistente e incisiva publicidad transmite imágenes de felicidad y sana diversión que se implantan en la conciencia o inconciencia durante la niñez o juventud y permanecen toda la vida. Tal vez como dato anecdótico pero significativo es el hecho de que, según Brian Price, ex reo durante 11 años y cocinero encargado de preparar la “última cena” de los prisioneros sentenciados a la pena capital en una penitenciaria de Texas, los condenados piden, en tres de cada cuatro casos, que su última comida incluya una Coca Cola. La explicación de Price sobre el valor sentimental que guarda la “última Coca” tiene que ver con la imagen que la empresa trata de crear mediante su publicidad: recuerdos de tiempos anteriores, cuando las cosas eran más alegres. Price comenta, “les hace remontar, pensar en los tiempos en que eran niños o adolescentes, cuando andaban en una cita… compartiendo una Coca Cola con sus novias… creo que les consuela”. [Thomas, video 5/5, minuto 5:35]

Tras la invención de la Coca Cola en 1886, México fue de los primeros destinos fuera de EEUU en ser conquistados por la corporación, registrándose las primeras ventas en este país en 1897. Hoy la corporación mexicana FEMSA (Fomento Económico Mexicano, S.A.B. de C.V.) es la embotelladora de Coca Cola más grande de América Latina y la segunda más grande en el mundo, superada sólo por una embotelladora en EEUU. Tiene una presencia en nueve países latinoamericanos.(5) A los 187 millones de clientes que FEMSA dice tener en América Latina, les vende 1,800 millones de “cajas-unidad” (24 botellas de ocho onzas de líquido) de Coca Cola al año, dos de cada 10 botellas que se venden en el mundo. [América Económica] Su ubicuidad lo constata la cifra de un millón 500 mil puntos de venta en América Latina.

Con un consumo de 487 botellas de Coca Cola por persona al año, el mayor en el mundo, las y los mexicanos superan por amplio margen a los estadounidenses con sus 436 botellas por persona. Nada más en México se consume casi la mitad (46%) de toda la Coca Cola vendida en América Latina y siete de cada 10 refrescos que se venden en México son de la Coca Cola.

Existen varias ideas que intentan explicar esta afición en México por los refrescos y, ahora también, por el agua embotellada.(6) Un motivo tiene que ver con el histórico rezago que padece el país en saneamiento público, en especial la provisión de agua segura a la población. La red de distribución de agua en centros urbanos es deficiente y el líquido llega en condiciones no aptas para el consumo humano. La Asociación Mexicana de Estudios para la Defensa del Consumidor indica que la calidad del agua potable en el país es tan mala que induce al consumo de refrescos, lo cual “constituye la más grave distorsión de nuestros hábitos de alimentación, además…lleva a la ingestión de calorías vacías”. [Castro, 10ª parte] El agua entubada es la excepción en áreas rurales y los refrescos hacen las veces de la escasa agua de mala calidad. Además, en áreas rurales es más fácil encontrar y más barato comprar un refresco que alternativas más nutritivas, como la leche. En todo el país, 12 millones de personas no tienen acceso al agua entubada y 23 millones no tienen alcantarillado. [Bell, Enciso 2005-A] En Chiapas menos de la mitad de la población dispone de agua en sus hogares; al menos una tercera parte de la población en el estado padece de enfermedades (como el tracoma) por la falta de medidas de higiene. [Mariscal]

Segundo, en México los refrescos, gracias a la publicidad, se han abierto espacio en distintos ámbitos de la cultura social actual. Invariablemente están presentes en las celebración de distintos hitos de la vida humana. En el campo, las visitas a los hogares campesinos con frecuencia se agradecen con el ofrecimiento de un refresco. Además, es obligatorio el consumo de Coca Cola, o sucedáneos como Pepsi Cola, en ciertas actividades sociales. Por ejemplo, en el estado de Chiapas, los refrescos son una parte integral de muchas ceremonias o ritos de la población indígena. Conjuntamente con el posh, tradicional licor de fabricación local, se ha promovido el consumo de Coca Cola o Pepsi, llegando a desplazar en ocasiones al primero.

Una tercera razón por el alto consumo: las refresqueras tratan de imponer cuotas o metas de ventas a las pequeñas tiendas que manejan sus productos. A los dueños de tiendas rurales les dan refrigeradores, sillas, mesas y regalos de todo tipo, a cambio de que les compren cierta cantidad del refresco al mes. [Bell] Y los dueños buscan maneras para exigir a la clientela la compra de refrescos, por ejemplo condicionando la venta de otros productos a la compra de estos. En muchas localidades, la marca del refresco en venta depende no tanto del gusto del cliente sino de los acuerdos que tenga el cacique local con las embotelladoras.

Otra razón por la alta ingesta de refrescos tiene que ver con los públicos a los que va dirigida la publicidad. La niñez y la juventud son objetivos predilectos de las refresqueras, porque saben que, una vez enganchados los niños, son consumidores para toda la vida. Casi no hay refugio para los niños ante la presencia del logotipo. Por ejemplo, “cada vez que un niño tira la pelota para encestar, su cerebro registra el mensaje ‘Toma Coca-Cola’, pintado en el tablero de baloncesto, el deporte más difundido en las montañas de [Chiapas]”. [Bellinghausen 2005] Es tanta la saturación de publicidad en comunidades indígenas que un grupo de intelectuales mexicanos dirigió una carta en 2005 al entonces presidente Fox:

Queremos saber si el Plan Nacional de Desarrollo incluye que la nutrición del pueblo mexicano se base en el consumo de Coca Cola. Esta pregunta, a primera vista estrafalaria, se origina en el hecho constatado de la publicidad agresiva y desmedida que se hace de esta bebida y en el precio con el que se expende en las comunidades indígenas de Chiapas, 2 pesos, a diferencia de los 5 que cuesta en tiendas de cualquier ciudad de la República Mexicana. [Bellinghausen 2001]

Notas

 1. Se elaboró este ensayo a solicitud de, y con el apoyo de, El Comité Noruego de Solidaridad con América Latina.
2. Para los efectos de este ensayo, distinguimos entre empresa (o compañía) y corporación, siendo la última una empresa controlada por numerosos accionistas, con emisión de acciones mercantiles, cuyo valor se determina mediante la oferta y la demanda en una bolsa de valores. Las palabras empresa y compañía se utilizan aquí en un sentido un tanto más genérico.
3. Una corporación “tiende a hacer mayores ganancias en la medida en que puede obligar a terceros a pagar la factura por su impacto en la sociedad…Existe una terrible palabra que los economistas utilizan para esto: externalidades”. [Bakan, 70]
4. La Coca Cola reportó ingresos para 2006 de un poco más de 24 mil millones de dólares, con ganancias que superaron los 5 mil millones. A manera de comparación, la empresa que ocupa el lugar número 1, tanto en EEUU como en el mundo, es Wal-Mart, que tuvo ingresos de 351 mil millones y reportó ganancias de 11 mil millones.
A nivel mundial, la Coca Cola tiene la posición 285.
( http://money.cnn.com/magazines/fortune/global500/2007/index.html. )
5. Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá y Venezuela. 6. México es el segundo consumidor per cápita de agua embotellada, sólo detrás de Italia.
* Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria

Miguel Pickard
Ciepac/Adital

 logo_dasani.gif

El caso Dasani…

Ahora bien. Más allá de los cuestionamientos, la Coca-Cola tiene en su nombre y su secreta fórmula  interpretaciones y especulaciones diversas, pero millones de consumidores que no la cambiarían por nada. Vista como ícono del imperialismo norteamericano, lo cierto es que su difusión global, casi como pionera de esta globalización que vivimos, a permitido distribuir sus beneficios económicos en muchas partes.  Cientos de miles de empleados en sus embotelladoras, distribuidores y comerciantes son parte de esa cadena que recibe los logros de su existencia.

 

Hablar de Coca-Cola hoy, no es lo mismo que hablar de esa marca cuando el mundo tenía cortinas de hierro, muros, dictadores y gobiernos antinorteamericanos, aunque muchos se quedaron en es época. Hoy hasta los más detractores sucumben con su sabor. Y los países que no permitían su presencia, debieron aceptarla. Su dimensión la hace blanco de críticas que pueden encajar en cualquier otra corporación. Es como si su liderazgo la obliga a no cometer errores.  

Sin embargo este gigante exhibe procedimientos productivos más claros que la mayoría de las marcas que intentan competir. Basta abrir cualquier gaseosa de marcas extrañas como Cook, Goliat, Doble Cola, Naranpol y otras para comprobar si su sabor, su composición y su presentación responde a las exigencias de quienes elijen Coca-Cola.

Rosario, mi ciudad, tiene en su historia la prohibición de la Coca-Cola a mediados del siglo 20, porque la empresa se negaba a declarar su fórmula a las autoridades bromatológicas. Sin embargo el producto ingresaba en forma ilegal desde Buenos Aires, y llegaba a los consumidores que podían pagarla. Posteriormente debió ser permitida, y una embotelladora permaneció abasteciendo al mercado hasta principios de este siglo.

Pero el mercado le solicitó a Coca-Cola diversificarse con otras marcas propias y adquiridas. Así amplió su mundo de consumidores.

Argentina tiene el privilegio de haber sido uno de los primeros países que saborizó el agua, sin gas, o con poco gas, y creo una categoría de bebidas que las promovió como saludables, aunque su contenido no siempre es apto para una vida prolongada. Aquí nació Ser, Magna,  Nestlé, Villa del Sur (luego Levité, porque tuvieron un problema de calidad a principios del 2006 que obligó a retirarla del mercado) y otras marcas menores. Hasta la  7UP (de Pepsi) redujo sus bubujas, y terminó embotellando lo que las abuelas hacían de batir el vaso para los enfermos. Hoy esas bebidas se producen en varios países.

Coca-Cola, ante este nuevo mercado, presentó su marca Dasani, nacida en Europa y envuelta en denuncias, que luego veremos. Aquí saborizaron a la Dasani con citrus, limón y durazno.

 En el sitio del economista y coterraneo Eduardo Remolins http://enpiyama.wordpress.com se expone parte de un debate intenso sobre esta agua y la estrategia de Coca Cola para enfrentar los rumores adversos. Dice Remolins “hace media hora, leyendo La Nación, vi en la pantalla un enlace patrocinado (un aviso, bah), de Coca Cola que se titulaba La Verdad sobre Dasani. Evidentemente el sitio apunta a aclarar, desde el punto de vista de la empresa, un escándalo del que yo no estaba enterado. En breve: Coca Cola inició un juicio a Aguas Danone y a una agencia de publicidad por “difundir información falsa” sobre Dasani. A pesar de que obviamente se cuida de no repetir la información que dieron sus competidores, en el sitio se menciona que “lo de Inglaterra fue un hecho aislado”.   Y aquí comienza la otra historia. Como consumidor de ese producto y como lector me queda la curiosidad de qué fue “lo de Inglaterra”, así que googleo el tema y me encuentro con decenas de informes sobre el tema, entre ellos, éste. El asunto fue que en 2004 Coca Cola tuvo que retirar 500.000 botellas de circulación en el Reino Unido porque contenían Bromato de Potasio, un químico considerado cancerígeno. 

La controversia (y el juicio) continúan, pero mi pregunta es la siguiente: ¿sirve para una empresa cuya reputación está en jaque, armar un sitio “de esclarecimiento”, o por el contrario, es un bumerán, en tanto alerta a personas (como yo) que no estaban al corriente del tema? ¿Tendrá algo de razón ese dicho popular que reza: ”no aclares que oscurece”? Coca Cola puede ser culpable o inocente, pero ¿le sirvó armar ese sitio?

El sitio que hace referencia Remolins es http://www.informaciondasani.com . La respuesta la tuvo en otro blog, el de Julia Gutiérrez Oschmann (http://todocomunica.blogspot.com) donde escribió:  Coincido con Eduardo en que ante una crisis de credibilidad poco se mejora la situación con avisos publicitarios y sitios pagos, todos espacios autorreferenciales y generados desde la propia empresa cuestionada. Que al mismo tiempo atraen más atención sobre el asunto que se pretende minimizar. Si el problema está en el producto, no se soluciona con comunicación. Un modelo de  comunicación muy instalado, consiste en creer que a fuerza de comunicación y más comunicación se puede sostener una “realidad adulterada”. Un modo de pensar las estrategias de comunicación más cercano a Goebbels y a su famosa frase “miente miente que algo quedará”. Si la realidad que pretendemos comunicar es intrínseca a la compañía anunciante, debería empapar cada una de sus acciones y emanar naturalmente tanto hacia fuera como hacia adentro de la empresa a través de sus productos y sus comunicaciones. Resultará naturalmente plasmada en cada una de sus manifestaciones. Será creíble y difícilmente cuestionada. Este modo de pensar la comunicación está alineado con lo que se denomina “Dirección y gestión por valores”, un modo superador de gestión corporativa que responde al reclamo que desde todos los ámbitos se hace oír por empresas más concientes, coherentes, humanas y saludables.

Lo que muchos se preguntan si la actitud de la multinacional es coherente y saludable. Detractores no faltan, principalmente en grupos que se dicen especialistas en comunicación y que están denunciando las maniobras que perjudican a esa actividad.

 El blog  El Bromato Me Mata, http://www.elbromatomemata.blogspot.com  está escrito por María Gallego divulgadora del caso Dasani. Allí  se habla de las versiones que circulan.

 ¿Qué parte del supuesto “rumor” es mentira? “Coca-Cola says Dasani is water “from a municipal source” that is “subjected to multi-barrier filtration,” purified and enhanced with minerals. The company said the water is from local sources in different countries.” (Associated Press) “Water from a municipal source, subjected to multibarrier filtration”, es agua de la canilla filtrada. Eso decía el correo cadena supuestamente mentiroso tan perjudicial para la empresa.(“Immediately following the launch, Coca-Cola said, the brand was maligned as “bottled tap water” and “cancer water” on the Internet”. Smartmoney)perdón, pero “bottled tap water” es lo mismo que “water from a municipal source”, le disguste a quien le disguste.”Se retiró del mercado (británico) la partida involucrada dando aviso a las autoridades sanitarias correspondientes.”(…)”
Con relación a los análisis de Dasani realizados por ANAM, los mismos confirman que la presencia de bromato en el producto es casi nula”extracto de la solicitada publicada por Coca Cola en 2006″El bromato de potasio se prohibió porque se comprobó en laboratorio que tiene acción nefrotóxica, carcinogénica y mutagénica. Pero la prohibición de su uso se debe a dos razones complementarias. Una es la acción de corto plazo, que puede ocasionar intoxicaciones graves por sobredosis, incluso causando la muerte y la otra es una acción de largo plazo y que puede causar daños renales irreversibles, cáncer y mutaciones genéticas. Lo más grave de estas acciones de largo plazo, es que son acumulativas, es decir el bromato de potasio se queda en nuestros cuerpos acumulándose, sin que pueda ser eliminado.
Una intoxicación con ese aditivo afecta al sistema nervioso periférico, ocasionando serias polineuritis (dolores intensos en los miembros, las piernas, los brazos, y aun imposibilidad de caminar. También perjudica al nervio auditivo, de manera que ocasiona desde “severas hipoacucias hasta la sordera definitiva”. Son especialmente sensibles a estos efectos los niños intoxicados. Finalmente, el bromato ocasiona graves lesiones a nivel de los riñones.”    ( Http://www.peruprom.com/personal/bromato.html )
O sea, se retiró del mercado británico, y también tiene bromato de potasio, pero poquito, que es mortal.Insisto: ¿alguien puede explicarme por qué seguimos hablando de “rumor”?Obvio, el mail no estaba redactado por fuentes oficiales, entonces evitaba los eufemismos como “water from a municipal source” que es exactamente lo mismo que “bottled tap water” o que la compañía retiró del mercado la partida involucrada, que decir que los principales diarios Londinenses habían publicado el día anterior que en algunas de las muestras analizadas, Dasani contenía hasta 38 partes por millón.

Creo que estas posiciones hablan del intenso debate que hay en torno a un producto (que está autorizado por las dependencias sanitarias argentinas para consumo humano) y de las estrategias de comunicación de una empresa que siempre tuvo un lugar privilegiado en los medios. De un deslíz que existió en Inglaterra que habría sido una excelente herramienta de desprestigio en otros mercados, escondiendo verdades y mentiras, y muchos intereses encubiertos. Indablemente el volúmen de negocios es un botín que muchos quieren atrapar, a cualquier costo.

De tener que revisar los productos que fabrica, deberíamos incluir a todos los productos “verdes” que inundaron el mercado (incluso a Ser y Villa del Sur, líderes en ventas), para aclarar su valores proteicos, sus contraindicaciones, sus sabores artificiales, colorantes, los agregados químicos, vitamínicos y demás componentes que intentan recrear una bebida saludable basada en agua, que no reemplaza al agua. Y también analizar cómo se usa la publicidad, lo que dice vender y la confusión que genera en los consumidores.  Pero esta tarea no puede estar en manos de las empresas o de agencias de publicidad, sino de un estado responsable que protega a sus ciudadanos. 

Claudio Scabuzzo
La Terminal
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3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Gaita dice:

    Rosarino pelotudo, no fue “tu ciudad” la que prohibió la Coca Cola, fue “tu provincia”, Más precisamente el Bromatológico presidido por Jorge Mullor, profesor de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad del Litoral.

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    1. No se si lo de pelotudo es necesario, pero la prohibición de Rosario fue emitida por la Dirección de Bromatología Municipal, asi que pudo haber una medida en otra localidad o a nivel provincial, pero yo aludí al hecho de Rosario señor. Creo que nadie merece un insulto por citar hechos cuya documentación es escasa o nula. Usted ha aportado un dato que será cierto o no, pero nadie lo descalifica.

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  2. graciela dice:

    Que componentes , tiene LEVITE , son perjudiciales ???? por los colorantes ? por favor me los explican …mis nietos CONSUMENNNNNNN Gracias

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