El tren bala: Una decisión audaz en el peor momento.


 lifstchitz y el tren bala
Es una decisión muy cuestionada. El enfrentamiento se tiñe de pasiones políticas y  partidarias, exhibiendo lo peor de los argentinos: la enorme facilidad que tenemos de condenar nuestro futuro. Para algunos el progreso no existe si no pasa por la vereda de su casa, y toda gran obra es un negociado, aunque no existan elementos contundentes para demostrarlo. Pero la realidad a veces nos nutre de los peores augurios. El gobierno nacional tropieza con sus propios errores y  las mejores iniciativas se diluyen en un debate interminable. La “máquina de no hacer”, la postura racional del Intendente de Rosario y los intentos frustrados de otros trenes de alta velocidad.

Cuando los viejos ferrocarriles se desguasaban, pocos alzaron su voz. Prefirieron el 1 a 1, la revolución productiva y los viajes intergalácticos. Los ferroviarios y sus gremialistas optaron por los retiros voluntarios, las jubilaciones anticipadas y los beneficios de la “desnacionalización”. Prácticamente desapareció el tren del interior, mientras la Capital Federal mantenía sus servicios interurbanos, subsidiados por todo el país.

tren de alta velocidad alstomAhora el “Tren Cobra” de alta velocidad enfrenta al país como si se tratara del motivo de nuestras penas. Como si su existencia condenara a las generaciones futuras. Como si ese emprendimiento justificara  un gobierno corrupto .  Sus detractores se retroalimentan de odios, lo que transforma el debate en una discusión de sordos.

El gobierno nacional no ha preparado a la sociedad que gobierna para estos anuncios. Al contrario, sus decisiones chocan porque no perciben a tiempo el humor del país, y en un convulsionado escenario, toda estrella puede ser un fracaso. 

binner anuncio tren bala La clase política y dirigencial santafesina no ha mostrado un activo interés por el proyecto, a excepción de algunas declaraciones. En general se mantuvieron neutrales.  No hay campañas de difusión, ni reuniones de apoyo, ni documentos que exhiban nuestro respaldo. El entusiasmo no se contagia, se disimula.

El tren bala oculta tras las críticas un ingrediente más para el desarrollo futuro de esta región. Pero el planteo quedó opacado. 

Las desinteligencias en algunas políticas nacionales, como la económica o agropecuaria, generan un efecto desvastador sobre cualquier iniciativa oficial innovadora. 

Pese a todo, el Intendente de Rosario,  Miguel Lifschitz.  se animó a enfrentar a los opositores. Dijo que  Rosario será “la ciudad más beneficiada” y, desde lo racional, rescató al tren bala como impulsor del progreso.

Declaraciones de Lifschitz

lifstchitz “El proyecto es importante, no me puedo hacer responsable de los procedimientos que se utilicen. Si hay alguna denuncia tendrá que investigar la Justicia. Pero Rosario viene desde hace muchos años, incluso antes de que el gobierno nacional tomara esta iniciativa, planteando la necesidad de reactivar el sistema ferroviario de pasajeros que nos vincula con Capital Federal. Necesitamos un sistema moderno, seguro y con frecuencias. Todos estos problemas de accidentes que tuvimos en la autopista no hacen más que ratificar esta necesidad. Es un proyecto de altísimo impacto, no sólo desde el punto de vista del transporte, sino del punto de vista económico, del turismo, de empresas vinculadas a la actividad ferroviaria, los puestos de trabajo que genera. Aparte no tengo dudas que Rosario es la más beneficiada”.

“Obviamente que estamos hablando de una obra de gran magnitud. Pero Argentina es siempre un país que da sorpresas, a veces para bien y a veces para mal. Yo recuerdo cuando el puente a Victoria generó tanta polémica. Finalmente se hizo y a pesar de los cuestionamientos significó mucho. Esperemos que la obra se concrete. Vamos a empezar a reunirnos para ver cómo va a ser el impacto en la ciudad”.

Con relación al costo del pasaje y que el tren sólo podría ser utilizado por un determinado nivel socioeconómico, indicó que “las mismas críticas se planteaban con el puente. Se decía que el peaje iba a ser demasiado caro porque no iba a alcanzar con el tráfico que se preveía para financiar el proyecto. Finalmente el tránsito fue mayor al previsto porque las obras de infraestructura de transporte generan su propia demanda. Obviamente que todas las tarifas de transporte en el país estás subsidiada por el Estado en mayor o medida, con lo cual en este caso podrá haber alguna estrategia de subsidio. Está claro que no es un transporte popular ni económico, son transportes de alta prestación, para un determinado sector. Pero no invalida el hecho de que también hay que pensar en un transporte popular. Por eso impulsamos los servicios de velocidad normal. Estamos trabajando sobre el proyecto de un tren metropolitano para el transporte masivo de pasajeros. Y también estamos con el proyecto del circunvalar, destinado al mejoramiento del transporte de cargas. Pero una cosa no invalida la otra”.

El tren bala no es nuevo.

En el año 2001 surgió una idea de dotar al país con un tren de alta velocidad. logo ineco

Era una iniciativa privada que necesitaba del estado para concretarse. Durante el gobierno logo alstomde Fernando de la Rúa se presentó un consorcio llamado Rapivía, integrado por Alstom, RENFE, SNCF e INECO, un pool de empresas de Francia, Alemania y España.

Ellos habrían realizado el estudio de factibilidad, que sería utilizado ahora para la realización de la obra. logo sncf

El consorcio desestimó el proyecto cuando la Argentina se hundía en una de sus peores crisis después de diciembre de 2001.logo renfe

En ese entonces el proyecto se estimaba en 200 millones de dólares para un tren que uniera Rosario con Buenos Aires, y que circularía a 200 kilómetros por hora.

Pero hubo otro proyecto frustrado. 

El tren bala que no fue.

En el sitio http:// patagoniargentina.iespana.es/bariloche.htm se puede leer una crónica escrita por Por Martín Eugenio Astiguetta, que ganó  el Primer Concurso Periodístico de la Fundación Germán Sopeña y que terminó publicada en el diario La Nación.

tren bala bariloche 2 “Recuerdo la primer vez que lo vi. Fue en 1988. Mi madre manejaba su Renault 12 blanco por la avenida de los Pioneros cuando de repente, por el carril opuesto pasó un camión que transportaba las partes del prototipo.

Construidas en el Centro Atómico de Bariloche serían ensambladas en Pilcaniyeu.  Al día sguiente, en la escuela, no hablábamos de otra cosa más que del “tren bala”.

Aunque así se lo denominaba comúnmente, no se lo puede llamar propiamente un tren, puesto que no funciona con vagones acoplados entre sí; como tampoco “bala”, porque no alcanza altísimas velocidades. En realidad, su nombre original es STL (Sistema de Transporte Liviano) ya que su reducido  peso es su característica más sobresaliente. El sistema requiere vehículos lvianos y autopropusados, para que circulen sobre un viaducto especialmente diseñado.

El  STL  nació como una iniciativa de Invap (Investigación Aplicada) y tenía la finalidad de unir San Carlos de Bariloche con Pilcaniyeu ya que por aquel entonces había 200 personas que trabajaban en el proyecto de la planta de enriquecimiento de uranio, y según las estimaciones, aumentarían a más de 300. Debido a sus características, el sistema permitiría reducir el recorrido que separa a las dos localidades a 36 o 37 kilómetros, en lugar de los 55 que se deben recorrer yendo por una ruta. La proyección del sistema preveía que el viaje se realizaría en 20 minutos, contra los 65 minutos que se tarda actualmente. Esta reducción del tiempo se debería no tanto a la rapidez del sistema, sino por brindarle a los vehículos la capacidad de mantener velocidades constantes.

tren bala bariloche Lamentablemente el proyecto nunca se concretó, pues en el momento en que se estaban realizando los ensayos, la puesta a punto y la optimización del sistema, se produjo el cierre de la planta.

De todas formas se llegó a construir un tramo de ensayo de casi dos kilómetros, y un vehículo prototipo con capacidad para trasladar 40 pasajeros, compuesto de aluminio y plástico reforzado con fibras de vidrio. El peso de esta unidad era de aproximadamente 3,5 toneladas contra las 8 de un ómnibus convencional.

Actualmente yace abandonado en medio del paisaje patagónico, como testigo silencioso de una promesa que nunca se cumplió.

El STL también se presentó en una licitación en Indonesia en el año 1988, como sistema principal de transporte de pasajeros, para la ciudad de Yacarta. La licitación dio como primer oferente al STL, por su  costo de bajisimo costo de implementación. Desafortunadamente, la visita del jurado Indonesio a Pilcaniyeu para validar la decisión no coincidió con la terminación de la fase demostrativa del sistema. Ello se debió principalmente a los prolongados atrasos de los pagos del Estado Nacional al Invap, hecho que asfixió financieramente a la empresa, entorpeciendo la terminación del vehículo prototipo del STL.

Todo terreno

Ya nadie recuerda al “tren bala” de Bariloche, inclusive algunos nunca oyeron hablar de él, tal como si nunca hubiese existido. En cierta forma, el STL es una metáfora de los distintos emprendimien-tos científicos argentinos, que comienzan con una buena idea pero nunca, ya sea por cuestiones políticas o de presupuesto, llegan a concretarse. Si queremos sacar este país adelante deberíamos luchar contra este vicio destructivo: la máquina del no hacer.

Promesas incumplidas

Sabemos que en campaña un político puede decir cualquier cosa. Cuando Rafael Bielsa era candidato a Gobernador de la provincia de Santa Fe, puesto que perdió de manos del actual Hermes Binner, aseguró algo imposible.

Según el sitio de internet Sin Mordaza, del periodista Carlos Delicia,( http://www.sinmordaza.com/modules.ph…icle&sid=41320) el tren de alta velocidad que unirá Capital Federal con Rosario y Córdoba, pasará por la ciudad de Santa Fe, según lo había indicado el candidato a gobernador por el Frente para la Victoria. Ni él fue gobernador, ni el tren tiene previsto desviar su recorrido.

Símbolo de la corrupción

tren bala en skyscrapercity comLos medios informaron el 29 de abril de 2008 que el partido  Coalición Cívica anunciaba la impugnación del proyecto de tren de alta velocidad.  Elisa Carrió, su referente, indicó que el emprendimiento implica “un claro negociado” y el contrato de la obra “es escandaloso, un acto de corrupción política”.

El sector de Carrió representa la mayor oposición del gobierno actual, y este tema amplificó sus críticas. Precisamente esa Coalición tenía relación con el socialismo que gobierna la provincia de Santa Fe y Rosario, y este tema se sumó al distanciamiento.

La visión de los políticos santafesinos que gobiernan sobre el tren Cobra pasa por la oportunidad de recibir una inversión millonaria con enorme impacto para el futuro.  Sin embargo los sectores opositores ponen en el tapete sus diferencias políticas y acusan al gobierno nacional de estar involucrados en un acto de corrupción de proporciones.

carrio Lilita afirmó que “no se puede endeudar al Estado en 4 mil millones de dólares cuando no hay una vía en buenas condiciones en todo el país, tampoco cambiar los contratos para su construcción”.

También sostuvo que se trata de “un acto de corrupción económica porque es imposible la construcción de un tren que, por sus costos, no puede pagar la mayoría del pueblo argentino”.

Respecto del reciente viaje que Cristina realizó a Francia, enfatizó: “Ahora sabemos para qué fue la presidenta. No a un piquete mediático (por la marcha por la liberación de Ingrid Betancourt) o a la comida con (su par galo) Nicolás Sarkozy sino para cambiar las condiciones de los contratos del tren bala. Pero lo vamos a impugnar”.

“Nos presentaremos ante el fiscal de investigaciones administrativas, Manuel Garrido, la Oficina Anticorrupción (OA) y, en última instancia, la Justicia penal. Es un escándalo y una humillación para los argentinos que viajan como ganado”, remató.

A su lado, el presidente del bloque de diputados nacionales de la coalición, Adrián Pérez, definió al proyecto como “el nuevo Yaciretá”. E ironizó: “Está claro que la primera estación del tren será Tribunales, y de allí no debería salir”.

Carrió subrayó que “ni los plazos previstos en la oferta pueden ser cumplidos y la mayoría de los expertos cuestionan el funcionamiento del tren por razones de seguridad”.

Una buena idea, un mal momento

¿Que pasará con las denuncias? El futuro nos dirá si tenían el fundamento que sus impulsores declaran. La justicia debe ser el destino de cualquier sospecha, pero en un sociedad mediatizada, los medios adelantan las condenas.

El tren bala inicia su construcción con la escasa adhesión de la ciudadanía, producto de la ausencia de un debate serio y de un consenso sobre su importancia.

Es verdad que una sucesión de hechos políticos han puesto a los medios y a parte de la sociedad, en un enfrentamiento con el gobierno. La inflación oculta, el control de precios, la guerra contra el campo, el sostenimiento de D’elía y Moyano y la intromisión del ex-presidente Nestor Kirchner, elevan las rispideces y condenan cualquier decisión.

Hubiese sido mejor otro clima para algo tan trascendente. Una imagen positiva del gobierno ante la gente que lo eligió y una gestión sin claroscuros. Pero no fue así. El tren bala arranca hacia un futuro incierto, con mas dudas que certezas.

En este país los partos son sumamente difíciles, y siempre corremos el riesgo de pasar a terapia intensiva. Vivimos en permanente ebullición, con el constante deseo de ser como el primer mundo, pero sin entender que  el trabajo, el respeto y la honestidad son los mejores vehículos para  llegar a un futuro cierto. 

Lo que fue un sueño hoy puede ser una pesadilla. Descuidar esta posibilidad de desarrollo nos pondría en el mismo lugar en que estamos hoy, pensando que algunas cosas no son para nosotros y conformándonos con nada.

√Otro post sobre este tema :https://laterminalrosario.wordpress.com/2008/03/18/apunten-al-tren-bala/

Claudio Scabuzzo
La Terminal
Imagen cabecera: www.skycrapercity.com
Fotos intendente y gobernador: www.mlintendente.com.ar
Otras fotos: WEB
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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Sandro Amancio dice:

    No soy argentino, pero veo desde lejos el debate, y es una lástima que el progreso tenga que pagarle una buena comisión a los políticos y a sus testaferros y comodines. ¿Quién se opone a un país mejor? ¡Nadie, en ninguna parte! El problema no es eminentemente argentino. Es en toda América Latina. ¿Se han puesto a imaginar los sobrecostos de la obra? ¡Tan amables los gobiernos a hacer obras! Lo digo con el aval de muchos casos que estudio y veo en el continente. Será necesario establecer mecanismos de control muy fuertes. En Colombia funciona una figura constitucional que son las veedurías ciudadanas, congregaciones de civiles con intereses comunes y sin ànimo de lucro, por supuesto. Tienen un poder fuerte, pues fueron creadas constitucionaomente. Así que, antes de que suenen cantos de sirena, es mejor vigilar de cerca esos proyectos tan necesarios para las generaciones en curso.

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  2. Oscar dice:

    Mi opinion es que es bueno el tren bala en la Argentina porque en tema ferroviario desde los años 60 fueron casi siempre destrucción. Entonces si se construye un sistema ferroviario, adelante. No importa lo que digan los otros intereses que se instalaron en el país cuando se fue destruyendo el ferrocarril. De alguna manera debemos comenzar.

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