Los Floggers y su pose intolerante.


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La frivolidad y superficialidad de los adolescentes se potencia con las tendencias de la moda. Hoy muchos adultos escuchan hablar de “floggers” y creen entender una fauna de chicos desesperados por parecerse entre si, que comparte cierta música y cierto estilo de vida. Es, sin duda, una moda de la imagen, quizás la primera de esta era de la red de redes.  Su presencia envuelta de violencia y hechos de discriminación.

Tribus urbanas hubo siempre, pero nunca tuvieron tanta publicidad y difusión. El hecho de que la moda  “flogger” haya nacido a partir del sitio Fotolog, la transforma en una inesperada reacción no deseada de internet. Es un fenómeno que se dio en Argentina, pero que tiene similares en otras partes, con detalles distintos pero con la misma esencia.

Los floggers son adolescentes con acceso a internet, que en un país como el nuestro significa un nivel de vida algo más holgado que la mayoría.  Los papás de estos chicos le han regalado la computadora para que les ayude a estudiar, pero contribuyeron a cambiar a sus hijos enlazándolos a otros que tienen mínimas preocupaciones políticas y sociales, y gran deseo de trascender por su aspecto. Los floggers prefieren un alto puntaje en sus fotos colgadas en internet, que una buena nota en el colegio. Así son estos chicos.

Cuenta la revista Noticias:

flogger1Algo de fama, un poco de frivolidad, mucho narcisismo. ¿Cómo se hace un flogger perfecto? Lo más esencial: la imagen. Si sólo en la Argentina hay 2.084.000 flogs, con sus consecuentes 2.084.000 floggers, ni los pantalones chupines de colores despavoridos, ni las remeras fetiche de la marca A. Y. Not Dead, ni los últimos anteojos Ray Ban tamaño parabrisas tienen permitido perderse en el placard. Cuando el look flogger queda terminado, resta secarse el gel del peinado Dragon Ball Z de los dedos de ellos, o limpiarse lo que haya quedado del fijador del flequillo en los dedos de ellas, y llevar las manos a un mouse y a cualquier cámara de fotos que enciendan los motores del flog. ¿Un flog? Una página personal que, desde servidores gratuitos como Fotolog.com –con 20 millones de visitas al mes en todo el mundo–, permite subir a la web una foto propia por día y sentarse a esperar las opiniones de otros floggers. Es furor entre adolescentes de clase media y alta –tan alta que Florencia Kirchner es la flogger más famosa–, hasta el punto que, desde hace dos meses, los dueños de cada “álbum digital” se reúnen en los shoppings Abasto y Unicenter para buscarle alguna profundidad a lo que sólo es imagen. Ya sea a los golpes, como ocurrió el miércoles 5, cuando una “interna” entre dos bandos de floggers autoconvocados terminó en estampida, vidriera rota y tres heridos de arma blanca, o “affeandose” en persona; es decir, añadiendo a una lista de contactos favoritos el flog de cada amigo, o el de anónimos fans digitales.

La enorme popularidad de estos adolescentes exhibicionistas los expuso a la rivalidad con otras tribus urbanas. Así se han producido enfrentamientos y hasta muertes que ponen en evidencia la intolerancia y la discriminación. 

El terreno social estuvo en los últimos años sembrado de discordias por el color de piel, la rentabilidad de su trabajo y la preferencia política. Luis D’elía, político que adhiere al gobierno de los Kirchner, no dudó en señalar que “odiaba a los blancos”. Su actitud no hizo más que poner en rivalidad a sectores carenciados con aquellos que no lo son. El campo y la ciudad también estuvieron al pie de la guerra, gracias a los políticos que creen que dividiendo se reina mejor.

En una sociedad con esta tendencia a crear discriminación donde no la hay, los flogger se transforman en fáciles destinatarios de la agresión. Resultan inofensivos ya que su búsqueda es mostrarse a otros, provienen de familias con “necesidades satisfechas” y no los convoca un ideal político o una protesta. Aunque no lo son, algunos creen ver en ellos a los hijos de los ricos y los terratenientes, y su aspecto es el detonante de situaciones a veces sangrientas.

Lorena Oliva escribió en La Nación sobre este cuadro de violencia que rodea a los floggers:

Los floggers se hicieron conocidos para el gran público a partir de las peleas -no siempre buscadas por ellos- en que se trenzaron algunos de sus miembros con integrantes de otras tribus urbanas en las escalinatas del shopping Abasto. Pero entonces, en septiembre pasado, las agresiones se distribuían en forma más o menos equitativa entre los distintos grupos. Hoy, en cambio, hay una creciente preocupación entre jóvenes y especialistas de que los floggers se hayan convertido en el chivo expiatorio preferido de otros jóvenes.

Las señales de intolerancia comienzan incluso a ser materia de exportación. En estos días puede verse en Punta del Este, frente a La Mansa, un enorme grafiti con la leyenda “Floggers putos”.

floggers3En ese contexto, no es de extrañar que la comunidad flogger haya comenzado a tomar ciertas precauciones: ahora prefieren organizar salidas grupales (un flogger sólo es presa fácil, admiten ellos) y muchos optaron por un perfil más reservado. “A veces uno lo hace más que nada presionado por sus viejos, que como tienen miedo nos piden que evitemos salir muy producidos”, explica Joaquín (14), que es flogger desde hace más o menos un año.

Con él están Ignacio (15), quien reconoce que se agarra a las piñas casi a diario para defenderse de algún tipo de agresión, y Julián (16), quien recuerda un episodio ocurrido un par de semanas atrás. “Ibamos caminando por el estacionamiento del supermercado Jumbo de Unicenter y nos cruzamos con un grupo de negros (sic). Y uno de ellos dijo: “esos son floggers , vamos a pegarles”. Ellos eran más, así que si no salíamos corriendo, nos cagaban a piñas”, dice con impotencia.

El adolescente asegura que su caso no es excepción. “Estoy lleno de amigos que padecen este tipo de cosas todo el tiempo. Por ejemplo Gonza, uno de mis mejores amigos, al que hace pocos días le robaron todo en Carapachay y le dijeron que era por ser flogger . Unos días antes, estábamos con él en una fiesta y, de la nada, vino un flaco que era skinhead y le empezó a pegar. Lo más loco es que nadie nos ayudó y la dueña del lugar nos pidió que nos fuéramos sólo a nosotros.”

Estos chicos carecen de una identidad política, los hace presa fácil de los negocios de las marcas y las modas, y son el puente para el consumo de productos y servicios. Los flogger son el negocio de algunos adultos. y en ausencia de una mentalidad crítica, su movimiento terminará disuelto cuando la rentabilidad no sea la esperada. Es lamentable pensar que estos chicos no sueñan con un país mejor, ni con un futuro prometedor para los suyos, sino piensan en el hoy, y en como me ven.

A diferencia de los grupos urbanos de otra época, si algo caracteriza a estas tribus de la posmodernidad es la falta de una ideología, llana o profunda. Y los floggers son, en ese sentido, el mejor exponente. “Más allá de que uno pueda estar de acuerdo o no con lo que postulaban, algunas de las tribus de otras décadas se planteaban como una contracultura. Hippies , punks , góticos o rockeros tenían, en general, algún tipo de ideal. Los floggers , en cambio, no quieren cambiar nada. Quieren divertirse mientras dure”, describe Hooft, a cargo de la cátedra de Subculturas Juveniles en el Instituto Bíblico del Río de la Plata.

Adoradores de la popularidad que suponen obtener al recolectar una determinada cantidad de firmas en sus fotologs, los floggers parecen estar en pose permanente. Pantalones chupines y coloridas remeras con escote en V, enormes anteojos, determinados modelos de zapatillas, así como collares con cierto toque artesanal, componen su uniforme. No debe faltar el flequillo peinado hacia el costado, tapando toda la frente.

Claro que, frente al desprecio que comienzan a percibir a su alrededor, es frecuente encontrar ahora jóvenes vestidos así que se esfuerzan en aclarar que no son floggers , así como jóvenes que lo son aunque no vistan de esa manera.

La lucha de clases que tanto añoró Marx, no la imaginó con flequillo ni zapatillas John Foos. No es la juventud que se espera para la revolución de un país, pero es lo que hay.

Claudio Scabuzzo
La Terminal
Fuentes consultadas:
http://www.terra.com.ar/canales/el_ropero/190/190726.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Flogger
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1088664
http://www.infobae.com/contenidos/368312-100884-0-Qui%C3%A9nes-son-los-floggers
Fotos: 
Principal: Ilustración de Dalmiro Zantleifer
http://new.taringa.net/posts/noticias/1838735/Emos-y-floggers-se-preparan-para-el-verano.html
http://pasiionelectroniica.blogia.com/2008/081601-los-floogers-.php
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49 Comentarios Agrega el tuyo

  1. yo creo q los floggers son re copados y agrandados pero estaban buenos sus bailes y espero q buelban pero q esta ves se lleven vien con los cumbieros y rochos q sepan convivir cada uno asiendo lo q mas le gusta ”’AGUANTE LOS WACHITURROS . CULISUELTAS”’

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