Chevrolet ¿Siempre con vos?.


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Chevrolet es una marca que está en la memoria colectiva de los argentinos. Algunos de los modelos que fabricó en el país General Motors se encuentran conservados por coleccionistas, venerados por su calidad y exhibidos con orgullo. Frente a la crisis de esta automotríz  que amenaza con su desaparición, la ola de fanáticos del moño dorado parece no tener fin.  La extraña paradoja de los autos y sus dueños, unidos en un sentimiento que humaniza a las máquinas.  
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El Chevrolet 400 super, modelo 1969, de mi papá, vendido hace varios años.

El domingo 4 de julio de 2009, en un paseo en los alrededores del Monumento Nacional a la Bandera, junto a mi hija, me topé con el encuentro del club de amigos de Chevrolet en Rosario. Era una infinidad de modelos de la marca originales y “tuneados”, muchos de ellos fabricados en el país. Me recordó el Chevrolet 400 de mi papá. A él le gustaban los Chevrolet, como a muchos de los que estaban allí frente al río Paraná.  Chevrolet, una marca norteamericana, es sinónimo de General Motors en mi país. Para algunos los Chevrolet eran los de antes, y no estos que vemos hoy en día  derivados de la Opel (otra marca de GM) y rebautizados Chevrolet.

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Encuentro de Amigos de Chevrolet en Rosario: Los Chevy se lucieron.

Caminamos lento entre decenas de picks ups, Chevys, Chevrolet, Opel y algunos autos especiales. Eran vehículos de todo el país, traídos allí por la pasión que despierta la marca. Algunos estaban realmente nuevos, lo que mostraba el empeño de sus dueños en restaurarlos artesanalmente. No son vehículos modernos, ni siquiera disponen de un consumo racional de combustible, ni de medidas de seguridad que garanticen la vida de sus ocupantes o de peatones. Pero son hermosos, claro ejemplo de la inventiva humana, del arte y la tecnología. Siempre me sorprende la fascinación que los autos provocan, un sentimiento casi humano que une al hombre con la máquina.

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Pubnlicidad de la Chevrolet Chevy de 1972.

No quise ver esa reunión de fanáticos de Chevrolet como una despedida de General Motors del mundo actual. Pasa que coincide semejante tributo con los desesperados manotazos de ahogado que General Motors está dando en su casa central. La crisis financiera le tocó el bolsillo y esta firma, la más grande del mundo en el rubro, tiene una espada de Damócles sobre su cabeza. Desguasando sus plantas, eliminando modelos y vendiendo partes del gigante a otras empresas, General Motors intenta sobrevivir de alguna manera.

La italiana Fiat, mucho más pequeña, aprovecha este descalabro para hacer buenos negocios. Los activos decadentes de estas empresas endeudadas valen mucho menos y es la oportunidad para comprarlos. Los directivos de Fiat tienen el dinero y las propuestas que entusiasman. Ya cerraron con Chrysler, la tercera automotríz norteamericana, para adquirir una tercera parte de la empresa. A Chevrolet le ofrecieron comprar Opel y sus plantas sudamericanas, entre otras, y van por más.

¿Será el fin de General Motors? Nadie lo sabe, pero los cambios se harán visibles a partir de la necesidad global de productos más amigables con el medio ambiente y limitados en sus consumos de energía no renovable. Las automotrices norteamericanas se han destacado en ofrecer productos que rompían cualquier norma racional sobre consumo de combustible y con el petroleo escaso y caro, ya no atraen a los consumidores. China se transforma en una competidor salvaje, con reglas y conceptos nuevos para este negocio.

En su momento General Motors trabajó en el desarrollo de un motor eléctrico innovador, pero desechó el proyecto (vea el post de este sitio https://laterminalrosario.wordpress.com/2008/03/23/otra-victima-de-bush-el-coche-electrico/ ). Tuvieron la oportunidad de cambiar, pero prefirieron atender la opulencia de su nación, hoy en bancarrota.

GM_logoDetrás de la marca, de sus vehículos fantásticos, se encuentran intereses políticos y financieros, y un desarrollo tecnológico importante. Pero el afecto que une al hombre con la máquina no se altera por cuestiones políticas . En ese sentimiento no hay ideologías.

General Motors es una corporación que no distingue fronteras. Es un gigante que no dudó en sentarse con los poderosos y pactar con ellos para hacer buenos negocios. En la Alemania de Hitler, General Motors perduró pese a la guerra porque todos eran amigos.  Tampoco le tiembla el pulso cuando tiene que eliminar plantas o despedir personal porque no le cierran los números, dejando en la calle a miles de trabajadores. Nadie habla en estos casos de la responsabilidad social de las corporaciones. No es una empresa de beneficencia, ni sus productos llegan al costo a sus consumidores de menos recursos.

Las influyentes automotrices multinacionales proveen vehículos a gobiernos de todo tipo, flotas completas.  A veces les otorgan el uso a funcionarios que, por disposiciones en sus países, no deberían aceptar ni préstamos ni regalos. Obtienen beneficios fiscales que aumentan su rentabilidad, pero perjudican las arcas de las comunidades donde se insertan. Ni hablar de las cuestiones ambientales.

Si los negocios, sno negocios, la Chevrolet atravesó buena parte del siglo XX mostrando su enorme capacidad para crecer. En Argentina  comparte la vida del país desde los primeros pasos de la motorización. Llegó, como otras marcas, a competir con el tren, el medio de transporte líder hasta el momento.

Su crecimiento, sus idas , venidas, logros o fracasos en Argentina, coincidieron con los momentos políticos, económicos y sociales de la época. 

La historia conocida.

General Motors llega a la Argentina en 1922 de la mano de una empresa importadora que comenzó a armar algunos modelos en el país.

En 1922 los importadores Hampton y Watson llegan a un acuerdo con General Motors Co. para el armado en Argentina de algunos modelos de la marca Chevrolet, Oldsmobile, Oakland, Pontiac, Buick, La Salle, Marquette, Cadillac, Vauxhaul y Opel. Esa ensambladora, que utilizaba unos pocos componentes nacionales, había producido hacia fines de 1928 cerca de 27 mil unidades.

El 24 de Septiembre de 1928 con una unidad Chevrolet doble Phaeton se inaugura en Buenos Aires el primer “taxi-bus”, el antecedente del colectivo como transporte público de pasajeros, una innovación mundial.

Liderando el mercado nacional durante varias décadas, General Motors de Argentina creció sin pausa. No solo fabricó automóviles: también heladeras, aberturas metálicas para viviendas y hasta pupitres de escuela.

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Vieja pick up Chevrolet restaurada, vista en el encuentro Chevrolet de Rosario.

En 1941 ya había ensamblado 250 mil unidades en el país y carrozaba la mayoría de los omnibus que circulaban en Buenos Aires.

Reciéne en 1960 se comienza con la producción intergral de automóviles, pick ups y camiones. Primero fue una pick up y después el Chevrolet 400.  Luego aparecen los camiones y colectivos de la marca inglesa Bedford. En 1963 totalizaban 75 mil las unidades armadas o producidas por General Motors en Argentina.

A fines de la década del 60 el Chevrolet Nova se presenta en Argentina como Chevy, que tendrá su versión cupé. El primer mediano se lanza en 1974 y era el modelo K 180 de Opel.

La crísis del país, tanto política como económica, produce un deterioro enorme en la producción de vehículos, y en 1978 la empresa norteamericana abandona la fabricación de vehículos en Argentina. 

 Entre 1959 y 1978, General Motors produjo 195.000 automóviles (Chevrolet 400, Chevy y Opel K 180) y 207.000 vehículos industriales (Pick Up, chasis para camiones y colectivos Bedford y Chevrolet).

Siete años después. em 1985, recuperada la democracia, un acuerdo entre la empresa Sevel del grupo Macri y General Motors permitió la producción local de la Pick Up Chevrolet. Luego será la firma CIADEA (ex-Renault) la que fabricará dos modelos de Pick Ups para el mercado interno y el Mercosur.

corsa rosarioA mediados de la década del 90 la empresa radica su planta en la localidad de Alvear, Provincia de Santa Fe, con una inversión de 300 millones de dólares. Allí inicia la producción del Corsa B europeo, y luego anexará la Suzuki Gran Vitara y el Corsa C, denominado “II” en sudamérica. En los últimos años se concentró en la fabricación del modelo original del Corsa, al que denomina Classic, que vende en el país y exporta al mundo. Esa planta sumó a principios de 2009, 650 mil unidades producidas. 

Futuro incierto.

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Pintura en el capot de una Chevy. Encuentro Chevrolet de Rosario, mayo de 2009.

Por más que las autoridades de la firma aseguren que sus actividades en el Mercosur no se verán alteradas por lo que suceda en Estados Unidos, queda flotando una gran incertidumbre. Nadie puede hacer mucho para cambiar la situación, ya que se trata de negocios y de intereses que están lejos del amor a la máquina. 

Más allá del futuro del moño dorado, sin duda permanecerá la fidelidad de sus fanáticos, que rivalizan con Ford en Argentina, que rememoran los triunfos en carreras y que tienen una vivencia en común con la marca. 
 
 
 
Claudio Scabuzzo
La Terminal
Fotos: Claudio Scabuzzo y General Motors Argentina.
Lea el post sobre un nuevo modelo de General Motors de Argentina

https://laterminalrosario.wordpress.com/2009/06/05/la-vuelta-del-auto-justicialista/

Fuentes:
http://www.autohistoria.com.ar/Historias/GM%20Historia.htm
http://www.tuning-mix.com/encuentro_rosario.htm
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4 Comentarios Agrega el tuyo

  1. los chevrolet 400 chevis apaches viquingos impalas capris bel air corbet camions chvrolet TODa la lA LINIA CHEVROLET VIEJA ES UN CAÑO ETC LEVENLO AL PROGAMA DE MARLEY 321 A GANAR. … .. .. .. .. CON A TILIO AGAN MAS ENCUENTR OS+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++ DE CHEVROLET MAS MAS MAS LO MEJOR CHEVROLET Q ME VENIS con LOS FALCONES VERDES

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  2. Claudio Scabuzzo dice:

    El futuro de la producción de autos de General Motors en Argentina es tema de aclaraciones. En verdad tomo con precaución tantas afirmaciones, cuando hay intereses particulares de las empresas que van más allá de las espectativas de la gente. El sitio AUTOBLOG transcribe las palabras que el presidente de General Motors Argentina, Edgar Lourençon, brindó al diario de Rosario La Capital., donde dice:

    “Pase lo que pase en Estados Unidos no tendrá ninguna implicancia en nuestra operación en Argentina. Las empresas de América latina son unidades legalmente independientes. Si GM en Estados Unidos entra en concurso nosotros no tenemos ninguna obligación de hacer lo mismo. Pero tampoco hay dependencia operativa. No nos tienen que dar plata ni nosotros a ellos. América latina da resultados positivos desde hace muchos años. El año pasado se vendieron 1,3 millón de autos en la región. En Argentina no tenemos ningún producto que venga de Estados Unidos, con lo cual ni siquiera los cierres de plantas allá nos van a afectar en ese sentido. Y en el caso de la planta de Rosario, además estamos embarcados en el proyecto Viva, en el que se invirtieron 500 millones de pesos. Es un auto que se producirá en Rosario para vender en toda la región”.

    El diario rosarino ahorró el costo de una fotografía, al publicar sin permiso una imagen obtenida del sitio Argentina Auto Blog, según indica el sitio.

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