Alguien revisa tus huellas.


Un portal de internet en Argentina revela correos electrónicos y conversaciones privadas de políticos y funcionarios de gobierno. Otro está vinculado a los servicios de inteligencia y no duda en exhibir el trabajo sucio de sus miembros.  No es la primera vez que la red ofrece supuestas pruebas de la deslealtad y corrupción de miembros de la clase política. A nivel mundial las filtraciones que preocuparon a los países centrales se publicaron en el sitio Wikileaks y alteraron el tradicional hermetismo de las relaciones internacionales. La intromisión hace peligrar a los políticos, pero alcanza a cualquiera que tenga un perfil digital. Internet, el fin de la  privacidad.

Los amantes de las conspiraciones creen ver un “Gran Hermano” que nos vigila desde la tecnología, que gobierna nuestros actos y determina nuestro rol en la sociedad. Es un visión exagerada pero no ajena de elementos reales: nuestros rastros en la web permanecen en formato digital, las comunicaciones están registradas y alguien puede escuchar nuestras conversaciones, las cámaras pueden grabar nuestra presencia en cualquier parte y la tarjeta de crédito puede exhibir nuestro paseo de compras. Esa información se acumula segundo a segundo y contribuye a analizar nuestro comportamiento como consumidor, en el mejor de los casos. Eventualmente serán evidencia de delitos o actos incorrectos  para la justicia o  para nuestros enemigos. Esa intimidad revelada es un arma mortal contra nuestra imagen pública, un camino al desprestigio que no suele tener retorno. Es el costo de haber aceptado ser parte del mundo digital sin que sepamos con claridad como funciona todo esto.

La aparición de sitios de internet con información privada, sustraída de documentos y correos electrónicos secretos, advierte a los sectores de poder la vulnerabilidad de su vida íntima. Pero en su gran mayoría, la obtención de esa información no fue por la sofisticada intervención de un “hacker” sino por alguien de confianza que tuvo acceso a la misma computadora de la víctima.  Robar una clave es una tarea menor, más cuando el dispositivo está a la alcance de otros. A partir de allí, todo es posible.

Wikileaks, los secretos del mundo.

Sus archivos causan simbronazos en las relaciones internacionales.

El sitio Wikileaks, inaugurado en 2006, sin publicidad ni enlaces emergentes, logró conmocionar la diplomacia mundial al revelar operaciones encubiertas, declaraciones indiscretas y negocios turbios de empresas multinacionales. Las “filtraciones” que Wikileaks recibe llegan gracias a sus whistleblowers, misteriosos informantes, celosamente custodiados por el anonimato. Las fuentes contribuyen a esta especie de cruzada contra la mentira, el engaño y la crueldad del poder.

Pero muchas cosas que trascendieron a través del sitio ya eran conocidas, estaba en boca de muchos y no resultaron una novedad.  El mayor impacto fue, quizás, encontrar precisiones que dan veracidad a esos documentos, jamás reconocidos oficialmente como legítimos por sus involucrados. ¿Era el resultado de un espía informático o de alguien que teniendo acceso a tanta información deseaba traicionar a sus jefes?. Lo último es lo más probable.

¿Con que fines se difunden cuestiones tan delicadas?. Quizás como parte del juego mundial del poder, difundiendo una supuesta verdad sobre un hecho oculto o distorsionado, sin poder discernir lo que sucedió realmente. Es lo que muchos llaman una campaña de desinformación, probablemente operada desde el mismo imperio que simula ser víctima.

¿Acaso conocer estas atrocidades o debilidades verbales de los funcionarios del mundo permitió cambiar las cosas?. No absolutamente, pero condiciona la conducta del poder.

Detrás de Wikileaks se aliñan mecenas que con sus donaciones sostienen el sitio, porque hacen uso de esa información. Su fundador, Julian Assange, es un personaje misterioso, con demandas legales pendientes por su vida sexual privada, cuestiones que algunos vinculan al acoso de sus enemigos.

Julian Assange, enemigo público de varias potencias por sus publicaciones en Wikileaks.

Wikileaks ha pasado de ser un sitio de escasa repercusión a un portal referente a nivel mundial por el peso de sus informaciones. En 2008, recibió el premio al medio de comunicación del año por la revista Economist. En 2009, el portal y su fundador, Julian Assange, ganaron el premio de Amnistía Internacional en la categoría de Nuevos Medios por sacar a la luz informes sobre las matanzas de Kenia.En octubre de 2009, la página web filtró una detallada y larga lista de miles de miembros de la formación racista BNP (siglas en inglés del Partido Nacional Británico), en la que se podía tener acceso a los nombres y apellidos de sus integrantes, así como a sus direcciones particulares y sus números de teléfono. La polémica saltó en Reino Unido por el secretismo que rodea a un partido político repleto de acusaciones de racismo.En Reino Unido, además, Wikileaks destapó el caso de protección para la empresa Trafigura. La compañía de transporte pagó a una empresa local de Costa de Marfil para deshacerse de 400 toneladas de gasolina de baja calidad. El operador contratado se limitó a esparcirla por las cercanías de la ciudad de Abidjan. 85.000 personas necesitaron cuidados médicos, paralizando el frágil sistema sanitario del país. Ocho personas fallecieron a causa, al parecer, de la exposición a esta basura química. Trafigura acudió al juez pidiendo protección ante la filtración de un documento confidencial y Wikileaks reveló todo el entramado.Bastante repercusión también tuvieron las cintas que revelaban la intrahistoria de los atentados del 11-S, segundo a segundo. Wikileaks puso a disposición del lector en noviembre de 2009 medio millón de comunicaciones que fueron emitidas y recibidas durante aquel día en las Torres Gemelas y en la sede del Pentágono, la mayoría de ellas emitidas por el FBI o la policía de Nueva York. Las llamadas telefónicas, los correos electrónicos y los SMS interceptados que se recogían en la web a lo largo de 12 páginas despertaron la polémica sobre el respeto a la intimidad de miles de personas o sobre la necesidad de mostrar gratuitamente el dramatismo que sobrevino en los momentos posteriores a los ataques.Pero el caso más relevante fue la difusión del vídeo Collateral Murder, en el que un helicóptero Apache estadounidense abatía el 12 de julio de 2007 a una docena de personas en un barrio de Bagdad. El vídeo dio la vuelta al mundo con más de cuatro millones de visitas en 72 horas en YouTube. En él se mostraba que entre los muertos se hallaba el cámara de Reuters Namir Noor Eldeen, y su chofer Saeed Chmagh. Las imágenes trajeron las denuncias de las organizaciones de periodistas y obligó al Pentágono a abrir una nueva investigación del ataque. (El País)

Leakymails y Seprin: “batidas” argentinas.

Un sitio de mails y comunicaciones privadas de políticos y funcionarios.

“Lo único necesario para que el mal triunfe es que los buenos no hagan nada”. La frase que atribuyen Edmund Burke sobresale en el encabezado del sencillo sitio Leakymails, un especie de Wikileaks argentino, pero con mucha menor calidad. Ponerse del lado de los buenos cuando se comete el delito de revelar información privada es paradógico, pero todo sea por el bien común, o el de ellos, quién sabe.

Al igual que el sitio de Assange, se nutre especialmente de traidores, agentes dobles y empleados infieles con sed de venganza. Como “freno a la mentira y a la hipocresía”, según  dicen, publican mails de políticos y funcionarios públicos, algunos de contenido íntimo. Pretenden ser un émulo de Wikileaks pero detrás no hay nadie visible, aunque por el tipo de información recuerda el trabajo sucio de los agentes de inteligencia sin escrúpulos.

Leakymails fue concebido con la intención de obtener transparencia por medio de la difusión y publicación de correos electrónicos como así también de fotografías y cualquier otro tipo de material de importancia socio-política que ayude a los ciudadanos de las diferentes naciones del mundo, no solo a que vean los actos de corrupción y de hipocresía de los cuales son víctimas, sino que además sirva como instrumento y soporte para que cada día todos juntos luchemos por instituciones y gobiernos más transparentes”, con este párrafo explican la finalidad de este nuevo sitio web que ya le causa dolores de cabezas a varios funcionarios kirchneristas.Es que esta nueva versión del ya reconocido internacionalmente WikiLeaks, llegó a las cuentas de correos oficiales y privadas de funcionarios de primera y segunda línea del gobierno nacional. Entre los sindicados se encuentran: Julio De Vido, Nilda Garré, Héctor Timerman, Amado Boudou y Héctor Icazuriaga, entre otros.Los correos que se suben al sitio, del cual no se conoce el propietario, fueron escritos entre 2006 y 2011. Los mismos no fueron ratificados ni desmentidos por los funcionarios oficiales. (TN)

Un legendario sitio de informaciones extraídas de agentes de inteligencia retirados y en actividad.

El tipo de información de Lakymails ya circulaba en internet  y no son más que  datos funcionales a sectores que aspiran a controlar al poder desde las sombras con “operaciones” oscuras. Algunos ven en esas publicaciones una campaña oculta contra el gobierno de Cristina Kirchner, pero ya conocíamos ese estilo a través del portal  Seprin (siglas de “Servicio Privado de Inteligencia”, aunque después cambió esa palabra por “información”), que desde hace años difunde las “hipótesis de conflicto” de los servicios de inteligencia argentinos durante los sucesivos gobiernos democráticos desde el 2000.

Héctor Alderete, titular de Seprin, una figura cuestionada vinculada a la derecha nacionalista argentina.
Héctor Alderete, titular de Seprin, una figura cuestionada vinculada a la derecha nacionalista argentina.

Seprin es dirigido por Héctor Alderete, vinculado al peronismo de derecha y a los seguidores del militar antidemocrático Mohamed Ali Seineldín.  Seprin logró convocar a la “mano de obra desocupada” de la inteligencia, removidos de sus puestos por los distintos gobiernos democráticos y que nutrieron al portal de todo tipo de informaciones.   Periodismo y extorsión van de la mano en estas páginas de internet, amparadas en las sombras de un mundo virtual  sin legislación adecuada.

No pidamos prolijidad y buena redacción en las improvisadas historias de Seprin: La documentación es tan dudosa como los autores de las investigaciones y la hipótesis se transforma en un hecho, sin mediar ningún análisis. Aquí la manipulación de la noticia alcanza su máximo esplendor, aunque los medios que acusan a Seprin de ofrecer “pescado podrido” no siempre revisan su “cadena de frío” informativa.

 Seprin en un comienzo publicaba ciertos informes de gran utilidad -como datos de desaparecidos en Uruguay, direcciones de narcotraficantes y claves en la adulteración de naftas- de a poco se fue saturando de información poco confiable y devenida de las evidentes usinas de los servicios de Inteligencia, no sólo de ex agentes sino de actuales agentes de la SIDE, la policía y el ejército.
En dicho marco, Alderete hace una curiosa descripción de su relación con algunos espías: “con el tiempo contactamos a agentes y ex agentes, supimos cómo vivían, tenían familias, (es decir son normales) y trabajaban de lo que podían, unos vendían equipos de espionaje, otros hacían investigaciones privadas, cámaras ocultas etc”(sic).
No hace falta que Alderete defienda a los agentes de Inteligencia para notar que éstos tienen una gran injerencia en Seprin. Muchas batallas políticas y algunas operaciones de prensa se desarrollan a través de este sitio, dejando a los ilusos lectores con la idea de que están leyendo periodismo de vanguardia, algo realmente falso. Este periodista ha analizado las predicciones e informaciones de Seprin durante casi 10 meses y pudo comprobar que el 80% de lo que publica resulta siendo falso. Estadística pura.  (La fogata)

Nada será igual.

Si nuestra vida nos ofrece enemigos, sin duda ellos buscarán nuestras huellas digitales. La única manera de desaparecer de ese mundo indiscreto sería borrando toda la información digital, pero eso no tan sencillo. Algo nuestro queda siempre. Es la libertad de la red, esa misma libertad que disfrutamos pero que también puede ser nuestra condena.

Claudio Scabuzzo
La Terminal
Algunas fuentes consultadas:
http://www.elpais.com/articulo/internacional/Wikileaks/destapar/escandalos/Internet/elpepuint/20100726elpepuint_6/Tes
http://www.lamentiraoficial.comze.com/?p=579
http://www.lafogata.org/05arg/arg11/arg_21-3.htm
http://tn.com.ar/politica/00060763/el-%E2%80%9Cwikileaks%E2%80%9D-argentino-un-dolor-de-cabeza-para-el-kirchnerismo
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