Lo barato sale caro.


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Los autos más vendidos del Mercosur pueden matar a sus ocupantes en una colisión a 64 km/h. Modelos tan populares como el Renault Clio Mío, Chevrolet Agile, Fiat Nuevo Uno, Chevrolet Corsa Classic,  Ford Ka Viral, Chevrolet Celta, Renault Sandero, Fiat Palio, Volkswagen Gol Trend y el Peugeot 207 Compact, sin airbag ni ABS, resultan fatales para sus ocupantes, según pruebas del organismo privado LatinNCAP.  

En el 2012 murieron en Argentina 7.500 personas en accidentes de tránsito de todo tipo.  Un estudio de la organización Luchemos por la Vida presentado un año antes intentó discriminar las víctimas y establecer cuantos viajaban en vehículos.  El estudio estableció que en 2011 un 47% de los fallecidos estaban en automóviles y que en su mayoría eran modelos de Renault, Fiat, VW y Chevrolet.

Imagen¿El auto mata? No debería, porque existen el conocimiento para que su estructura sea segura, la revisión técnica vehicular de los autos usados y además las normas de circulación que si se respetan evitarían muchas colisiones. Pero hay negligencias compartidas entre el conductor, el estado y los fabricantes de automóviles.

En esta parte del mundo no somos muy apegados a las normas y los organismos de control tampoco. Pero a las infracciones en la calle se suma la negligencia de los fabricantes radicados en el Mercosur. El boom del auto propio, disfrazado de auto popular, no puso límites a las factorías que abaratan sus modelos, que venden muy caro, poniendo en peligro a los ocupantes. De eso se habla poco.

Sobrevivir a un choque.

Desde hace unos años se están realizando crash-test (Pruebas de choque) de vehículos fabricados en Latinoamérica. Los resultados sobre el segmento de los más vendidos es preocupante: son los mas baratos para comprar pero los más peligrosos.

LatinNCAP es un organismo de la Federación Internacional del Automovilismo, FIA (la misma que supervisa los premios de Fórmula 1). Con distintos sponsors y de manera independiente, ensayan los autos y ponen los pelos de punta a los fabricantes. En su cuarto informe LatinNCAP aumentó sus exigencias y derrumbó el marketing de varias marcas establecidas en la región.

ImagenLas multinacionales que fabrican autos en Argentina y Brasil se acomodan a las pobres exigencias legales. Recién el año próximo será obligatorio el doble airbag y los frenos con ABS en los dos países, pero eso no es lo único que puede garantizar sobrevivencia en un choque. Las pruebas demostraron que las estructuras de estos vehículos y sus materiales son deficientes ante una colisión. Sus fabricantes ni siquiera trasladan la enorme experiencia de otros países donde modelos similares superan con holgura las pruebas de choque.

Desde que esos ensayos se instalaron en Latinoamérica los fabricantes los han desconocido ante sus clientes, pero puertas adentro elaboran las estrategias para minimizar los efectos de semejante información negativa. Renault, por ejemplo, días antes del anuncio de las pruebas y previendo el resultado (obtuvo cero estrellas sobre cinco), anunció que su modelo económico Clio Mío (una versión del antiguo Clío II europeo despojado de seguridad) iba a incluir el airbag para conductor. Otras empresas, como Hyundai, reclamó repetir la prueba porque no estaba convencido de que su modelo HB20 desarrollado y vendido en el Brasil, era tan inseguro (obtuvo tres estrellas sobre cinco, teniendo doble airbag y frenos ABS).  Las automotrices aseguran que esos ensayos exigen condiciones en los autos que ni las normas de cada país establecen. Lo cierto es que de no realizarse pruebas semejantes no conoceríamos la verdadera calidad de sus productos.

Por su parte, la entidad que agrupa a las fábricas brasileñas, ANFAVEA, cuestionó la metodología de LatinNCAP y afirmó que “Algunos de los modelos cuyos tests fueron divulgados no estaban equipados con airbags, pero el equipamiento está disponible al consumidor brasileño” y que  “Los tests realizados por la institución adoptan criterios diferentes a los establecidos por las legislaciones internacionales, incluyendo a la brasileña”.

Las automotrices aseguran que “En los Estados Unidos, los tests adoptan una velocidad de 48 km/h en colisión frontal con 100 de sobreposición contra una barrera fija no deformable y en Europa, los tests adoptan una velocidad de 56 km/h en colisión frontal con 40% de sobreposición contra una barrera deformable”, frente al nuevo testeo aplicado en América Latina que se hace a 64 km/h, con impacto frontal 40% de sobreposición, contra una barrera deformable descentrada. Por eso afirman que los autómoviles fabricados por sus asociados “son seguros”. Lo cierto es que no quedaron bien parados frente a un choque convencional.

Agile, fabricado en Rosario y estrellado en Europa.

ImagenEl resultado de la  prueba del Chevrolet Agile, LS –sin airbag ni ABS, pero con Bluetooth-,  se anunció en México, pero los ensayos se realizaron en los laboratorios europeos de la organización. El vehículo fue comprado en una concesionaria y embarcado a Europa y recién cuando se dispuso el crash-test se le informó a la fábrica. El resultado es un balde de agua fría sobre sus cientos de miles de propietarios de uno de los modelos que inauguró una nueva etapa en General Motors de Argentina y Brasil. Obtuvo cero estrellas y comparte con el Clío Mío el podio de los modelos más fatales para los ocupantes.

Dice el informe de LatinNCAP que “El Chevrolet Agile también recibió una calificación de cero estrellas. Los muñecos pasajeros registraron esfuerzos elevados durante el ensayo de choque y la estructura del habitáculo del vehículo resultó inestable, también una zona de los pies del conductor que presentó exposiciones a riesgos mayores. Las fuerzas sobre la cabeza del conductor resultaron inaceptablemente altas. La protección al pasajero niño obtuvo apenas dos estrellas”.

Renault Clío Mío, diseñado para morir.

ImagenCuando la NCAP de Europa ensayó el Renault Clío del año 2000, fabricado en el viejo continente, se encontró con un auto seguro que obtuvo cuatro estrellas, sin embargo su descendiente fabricado por su filial argentina en el año 2013 quedó sin ninguna. Tratando de abaratar costos y aumentar su rentabilidad el vehículo perdió calidad y seguridad. El Clío en su versión Mío, recibió en 2013 un nuevo aspecto pero es más liviano y franciscano que el anterior, sin airbag ni ABS, pero si con algunos ítems de entretenimiento que ocultan su fragilidad.

LatinNCAP aseguró que  “La estructura del habitáculo del Renault Clio Mio fue calificada como inestable en los ensayos de choque; las fuerzas experimentadas por las cabezas de los muñecos fueron inaceptablemente altas. Estos resultados hacen que el Renault Clio Mio obtenga cero estrellas y cero puntos en la seguridad del adulto. La protección al pasajero infantil también presentó problemas. Una compatibilidad pobre para la silla infantil y un pobre desempeño en los ensayos dinámicos le valieron una calificación de apenas dos estrellas”.

Una señal para el consumidor.

Elegir un auto accesible en estas tierras no es fácil. Los modelos no son lo que parecen y la seguridad no resulta una buena propaganda. Si se le suma las condiciones de las calles y rutas y la falta de controles sobre los conductores, un auto sin protección para sus ocupantes aumenta más los riesgos de perder la vida en un accidente a solo 64 km/h.  Pero las fábricas se esmeran en aumentar su rentabilidad dejando de lado la seguridad en sus modelos más accesibles. Estos modelos populares representan la mayor cuota de ventas del mercado y el mayor margen de ganancia. Son los autos soñados por algunos, el primer coche familiar o la única inversión posible para resguardar los ahorros.

Parece que la responsabilidad empresaria termina cuando el propietario toma el volante, ni siquiera el servicio de post venta tiene buenas referencias. Las fallas de diseño, materiales o de seguridad no suelen trascender luego de un accidente mortal. Es cierto que la culpa del conductor no es transferible, pero a veces el hecho podría ser menos grave en un auto más seguro.

El estado debería asumir una posición exigente frente al tema, como lo hace con los alimentos o los productos eléctricos, donde protege al consumidor ante el descuido de los fabricantes. Los autos no son simples máquinas puestas a rodar en medio de la sociedad: deben tener altos estándares de seguridad, iguales a los que se exigen en los países más desarrollados y las pruebas de choque son la única manera de mostrar la realidad frente a un accidente.

Claudio Scabuzzo
La Terminal

Algunas fuentes consultadas:

http://autoblog.com.ar/2013/07/en-vivo-mira-los-resultados-de-las-nuevas-pruebas-de-choque-de-latinncap/

http://www.luchemos.org.ar/es/estadisticas/muertosanuales/muertos-en-argentina-durante-2012

http://autoblog.com.ar/2013/07/automotrices-brasilenas-cierran-filas-y-cuestionan-a-latinncap/

http://www.latinncap.com/es/  (las imágenes con el logo de LatinNCAP, son propiedad de la entidad y fueron extraídas de sus videos públicos).

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2 Comentarios Agrega el tuyo

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    Saludos cordiales.
    Fernando

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