El precio detrás del precio.


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“Precios cuidados”. Así denominó el gobierno de Cristina Kirchner a su plan de contención de aumento de precios en productos de consumo masivo. Es una medida política que intenta trasladar la responsabilidad de la devaluación monetaria a quienes producen y comercializan mercadería. El precio, enemigo del relato oficial, es acusado de desastabilizar la economía, de atentar contra los objetivos supremos del gobierno y de enriquecer a empresarios “abusadores y explotadores”. El problema no es lo que valen las cosas sino porque no las podemos comprar.

 Se ha roto un equilibrio en el mercado, entre quienes compran y quienes venden, a causa del derrape de la inflación, los gastos excesivos del estado, la corrupción y la desconfianza. La mala administración económica ha alterado el complejo sistema de comercio y, una vez más, a puesto a sus actores como responsables de la debacle. El control de precios aparece como la forma autoritaria del estado de impedir aumentos y los acuerdos tienen más publicidad que éxito, ya que los 200 productos  con “Precios cuidados” no llegan a todo el país, ni hay cantidades suficientes para la demanda. Esos precios oficiales no reflejarian los verdaderos costos y nadie va a vender algo sin poder obtener la ganancia esperada, como ningún funcionario va a trabajar sin cobrar su sueldo.

Precios para todos.

precios 2El precio no solo es el que nos espanta en el supermercado cuando vemos un producto. El precio se esconde con otras denominaciones en todo lo que pagamos, desde servicios a impuestos y tasas. Además nosotros también tenemos un precio, porque nuestro salario es el precio que pagan por el trabajo que realizamos. Así que la denominación es amplia y compleja, y no representa solo el dinero que debemos entregar para obtener algo a cambio.

Siempre que pagamos se incluye en el importe el precio de los impuestos, declarados o no, en porcentajes que superan la rentabilidad de los involucrados.  Por lo menos un 35% del importe de un precio  son impuestos y en algunos productos esta “presión tributaria” es mayor.   En síntesis, el estado es parte de la formación de todos los precios aunque quiera lavarse las manos.

El precio incluye el costo, rentabilidad e impuestos, pero también el prestigio de la marca. Algunos productos priorizan la calidad sobre el precio, otros el precio sobre la calidad. Los consumidores con su demanda establecen el éxito o no de ciertos productos y condicionan su existencia.  

precios  4El estado debe facilitar el comercio además de establecer reglas claras para la competencia evitando los monopolios.  Es la estabilidad económica, el acceso a créditos, la seguridad jurídica, la menor carga impositiva y la transparencia de los actos de gobierno los que garantizan un clima de negocios estable.  Así los precios no serán noticia, sino el crecimiento y el desarollo de la comunidad. Pero hoy no sucede nada parecido y algo tan subjetivo con el precio se transforma en una herramienta de control social.

No es saludable para una democracia perseguir a quienes ponen un precio a sus productos fuera de los que desea el gobernante, porque si existe un delito, debe ser demostrado. Pero el discurso histérico del poder intenta enjuiciar a empresarios y comerciantes como si de ellos dependiera el poder de compra de los asalariados.

“La Campora”, el brazo militante oficialista integrado por funcionarios públicos y adherentes, acusó a empresarios de ser responsables de maniobras que alteran el plan económico oficial. Los exhibieron en carteles como traidores de la patria, pero ellos no son los responsables de la conducción de la economía nacional. Esta amenaza tiene como objetivo  atemorizar a empresarios y condicionarlos a los planes del gobierno. Maniobra nefasta digna de una dictadura.

precios venezuelaVenezuela vive situaciones similares a la de Argentina pero con más virulencia. Un artículo de un diario oficialista describe “Para enfrentar esa criminal guerra económica de la burguesía parásita contra el pueblo, en noviembre pasado el jefe de Estado desarrolló una poderosa ofensiva económica y política. Se realizaron jornadas intensas de inspecciones con el objetivo de abatir la escandalosa usura. Debido a esa ofensiva, que contó con un amplio apoyo popular, los precios al consumidor registraron drásticas reducciones cuando se cumplió la orden presidencial de ajustar los precios para proteger el ingreso de los trabajadores”.

 El gobierno de Venezuela quiere que los precios se ajusten al salario, cuando lo lógico es que el salario se ajuste a los precios.  Aquí pasa lo mismo: tienen la misma miopía política.

La moneda es un precio en si mismo.

En su libro “Vocabulario de la economía” el español José Manuel Piernas Hurtado escribió a fines del siglo 19:

 El precio es la relación de dos productos en el cambio, la medida de un valor en otro valor. Entre dos productos que se cambian hay equivalencia, una relación de igualdad y el uno es precio del otro. 

 Suele definirse el precio diciendo que es el valor expresado en dinero; pero esto es tan equivocado como si dijéramos que el peso es la gravedad expresada en kilogramos. La moneda sirve para medir los valores, interviene en el mayor número de los cambios y a ella se refiere ordinariamente el precio; pero una cosa es la estimación relativa de dos productos, y otra el instrumento que se emplea para establecerla. ¿No han existido los precios antes que la moneda? ¿No hay acaso precio en la permuta? ¿No tiene precio la moneda misma? Tanto es así que el precio en dinero es solamente nominal, y depende de la cantidad de metales preciosos que circulan. El precio real de los productos es el esfuerzo necesario para obtenerlos.

El precio impalpable. 

precios 3Alguna vez escuché decir que el precio de un producto o servicio es lo que gente está dispuesta a pagar. Ni más ni menos. Esa definición exhibe la subjetividad del valor de las cosas, incluso del precio de nuestro propio esfuerzo.  El gobierno “cuida los precios” pero descuida el salario, el crédito  y los  ahorros.  Ese es el efecto devastador de la inflación.

Cuando se derrumba la economía se alteran los sentidos y se estropea el bienestar de los propios ciudadanos, personas comunes que están lejos de la especulación financiera y de los negocios oscuros,  pero que pagan con la disminución de su poder adquisitivo la riqueza de otros.  Siempre fue igual.

Claudio Scabuzzo
La Terminal

Algunas fuentes:

http://www.e-torredebabel.com/Economia/diccionario-economia/vocabulario-economia.htm

http://www.nuevaprensa.web.ve/npo/expreson/34705-poderosa-arma-contra-la-guerra-economica

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