El papel higiénico no es suficiente.


 

BIDET 1

Promesas sobre el Bidet” canta Charlie García mientras me inspira a pensar en algo cotidiano, lleno de mitos. Ignorado por las grandes potencias, pese a que garantiza una mejor higiene y salud, se arraiga en países como el  nuestro, “periférico”, pero en este aspecto, más higiénico. Allí está, al lado del inodoro, en el cuarto más privado de la casa, compartiendo nuestra intimidad. El bidet llama la atención a visitantes extranjeros  que lo ven como innecesario ya que lo reemplazan con papeles húmedos, pero no saben que supera todo lo conocido. En los últimos años parece haber tenido su “revival” con el avance de la tecnología sobre ese sencillo artefacto del baño, pero lo simple es suficiente. El objeto sagrado de muchos baños argentinos tiene su historia.

Su nombre remite a un caballito francés, quizás por la forma de cabalgarlo. Pero no hay grandes libros de historia sobre el bidet y su aporte a la humanidad, nadie arma debates sobre su uso, pero, como todo lo que roza nuestra intimidad, fue escondido, prohibido o mal visto.  Las crónicas sobre su invento recorren todas las épocas.

Se cree que fue inventado en el siglo XVII por fabricantes de muebles franceses, como receptáculo de agua destinado a que los jinetes se aliviasen tras una dolorosa jornada a caballo.
Se cree que fue inventado en el siglo XVII por fabricantes de muebles franceses, como receptáculo de agua destinado a que los jinetes se aliviasen tras una dolorosa jornada a caballo.

Fundamental para  la higiene íntima no es habitual en todo el mundo. Algunos países lo adoptaron hace décadas y otros, incluso del primer mundo, no le tienen la misma consideración.  El bidé o bidet habría nacido en Francia pero con el tiempo no es adoptado en forma masiva en ese país, sino en otros más lejanos.   Fue en el 1700 cuando se lo instalaba en el mismo dormitorio al lado del tocador  para utilizarlo una vez a la semana, como era costumbre la higiene en esa época.  Otros dicen que se remonta al tiempo de las cruzadas, cuando se lo utilizaba como método anticonceptivo ya que se creía que lavando el exterior  de los genitales se evitaba el embarazo.

Aseguran que la iglesia católica lo llegó a prohibir por ese motivo ocultándolo en las mansiones y palacios para las clases altas. El bidet siguió su camino igual, siendo parte de las preferencias de aquellos que valoraban sus virtudes frente a los mitos que engendraba.  Si las deposiciones y micciones generaban suciedad, nada mejor que poder quitarla en forma práctica y eficiente.

La historia del bidet se remonta a la época de las Cruzadas. Se presume que fue inventado por los caballeros cruzados cuando volvían de Jerusalén. Aparentemente estaba diseñado para lavar los órganos genitales antes y después de tener relaciones sexuales, como método anticonceptivo. Más tarde, durante la Revolución Francesa, este artefacto ya era un signo de refinamiento. Claro que en esa época se usaba sólo para lavar los bigotes y barbas. Napoleón era uno de sus adoradores y cuando murió le dejó el suyo, de color rojo, al rey de Roma, es decir, a su hijo. Inmediatamente, tener bidet se convirtió en el último grito de la moda entre la nobleza. La novedad prendió muy pronto entre la burguesía y, gracias a una gran campaña de salud pública, para fines de la Segunda Guerra Mundial, casi todos los hogares franceses tenían uno en su baño.

bidet 2Para entonces, los parisinos se burlaban de los turistas ingleses que veían un bidet por primera vez y lo usaban para hacer pis, limpiarse los pies o lavar las medias. Pero según Roger-Henri Guerrand, un historiador especializado en el lado “íntimo” de los franceses, muy pocos franceses realmente se molestaban en usarlo, por la fuerte influencia del catolicismo. Aparentemente, muchos seguían las enseñanzas de San Francisco de Asís, que aconsejó a los cristianos permanecer sucios para así tener una idea del olor del infierno. Recién en los ochenta, cuando se desvaneció la influencia de la religión, los franceses empezaron a bañarse. Pero para entonces el bidet ya era un objeto obsoleto. Según las encuestas, hoy menos de la mitad de los franceses cuenta con este artefacto.  (“Los Tronos del mundo”, Milagros Belgrano, Pagina/12  del 24/07/2004)

Viejo conocido por estas tierras.

Países del oriente, Japón,  Italia, España, Argentina, Uruguay y Paraguay lo consideran fundamental en sus baños. El bidet es una cuestión cultural arraigada en las clases medias de algunos países, y en aquellos no tan desarrollados, el artefacto de baño que marca una escala social más acomodada  aunque no signifique ostentación.

BIDET BAÑO ARGLas viejas casonas de mi ciudad, Rosario, ya lo integraban a sus baños a principios del siglo pasado. Aun funcionan con sus viejos grifos de gran tamaño y pesados, con su chorro vertical cuya fuerza dependía de la presión del agua de red. Por esa cuestión  de los costos o la corrupción, las viviendas sociales construidas en enormes “monoblocks” desde el proceso militar no incluían el bidet en sus baños. Algunos colocaban un pequeño dispositivo en el mismo inodoro que lo reemplazaba de manera precaria, denominado “Bidematic”, porque no había espacio para colocar el artefacto real.  Muchos notaban su ausencia y se resignaban a cambiar sus hábitos ante la posibilidad de tener un techo propio.  Arquitectos y constructores deberían hacer un mea culpa de semejante omisión.

Antonio Luján asegura ser víctima de una educación deficiente y también del individualismo humano. Pedagogo de profesión, descubrió por casualidad “viendo un YouTube” que el bidé es usado comúnmente para limpiarse los genitales, el ano y, en ocasiones, los pies. “Llevaba 40 años utilizando el bidé para lavarme la cara diariamente. 40 malditos años. Mi mujer lo sabía, me había visto hacerlo, y calló para no violentarme. Por supuesto, ella sí lo usaba correctamente”, se lamenta.

Según Luján, el suceso trasciende la mera anécdota. “Obviamente lo del bidé es sólo un síntoma, una prueba de que no puedo confiar ni siquiera en mi propia familia. Si mi esposa y mis cinco hijos han callado ante esta barbarie cotidiana, dejando que sumergiera mi rostro donde antes ellos habían puesto los genitales, es que estoy completamente solo en el mundo”, argumenta el entrevistado.  (“Llevaba 40 años usando mal el Bidet” noticia publicada en el sitio español  “El mundo today” el  2/12/2010).

Modas y modos.

Un inodoro con bidet integrado japonés con electrónica. Bajo el agua hay un LED que emite luz en la oscuridad. También posee un sensor de presión que evitará que el pulverizador de agua salte cuando estés por ahí y unos controles accesorios al alcance de la mano derecha por si se acaba la batería del mando a distancia, además de unos analizadores en la taza que buscarán enfermedades testiculares.
Un inodoro con bidet integrado japonés con electrónica. Bajo el agua hay un LED que emite luz en la oscuridad. También posee un sensor de presión que evitará que el pulverizador de agua salte cuando estés por ahí y unos controles accesorios al alcance de la mano derecha por si se acaba la batería del mando a distancia, además de unos analizadores en la taza que buscarán enfermedades testiculares.

¿Se usa de espalda a los grifos o de frente? ¿Es verdad que el agua traslada microbios a las partes íntimas? ¿Es para las mujeres o los hombres también lo deben usar?. Preguntas que intentan generar dudas ante sus enormes beneficios. No importa el sexo, ni el motivo, el dispositivo será parte de la higiene más profunda en los lugares más íntimos.

Reaparece  en el primer mundo integrado a sofisticados sistemas de presión, calentamiento de agua o sonidos artificiales, integrados al hogar inteligente y digital, pero su versión simple será suficiente para acompañar nuestras necesidades más básicas. Porque los argentinos hace mucho tiempo descubrimos que el papel higiénico no es suficiente.

 

Claudio Scabuzzo

@laterminalblog

 

 

 

 

 Referencias:
http://www.youtube.com/watch?v=WoWTQryZ3eE
http://es.wikipedia.org/wiki/Bid%C3%A9
http://www.conexionbrando.com/1710400-la-alegria-de-tener-un-bide
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/futuro/13-878-2004-07-24.html
https://mx.answers.yahoo.com/question/index?qid=20070421172121AAlkfYp
http://www.elmundotoday.com/2010/12/llevaba-cuarenta-anos-usando-mal-el-bide/
http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2009/519/1251984079.html

 

 

 

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  1. Cuando alquilé una casa en la costa brasileña me asombró ver un bidet en el baño. Pero no estaba conectado. Me explicó la dueña de la casa que el bidet venía con todo un juego de baño que había comprado y que, como tenía mucho lugar, lo instaló pero sin conectarlo al agua. Ella aprovechó para preguntarme para qué lo usábamos los argentinos. Como me resultaba algo enojose explicarle directamente me limité a decirle que los argentinos no usábamos papel higiénico (aunque no sea cierto). En USA nunca los vi. Alguna vez leí que los yanquis creen que el bidet es usado solamente por prostitutas para seguir trabajando.

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